El fútbol por Cristóbal Briceño

Sobre el césped sintético, Cristóbal Briceño ensaya amagues que no sirven, pisadas de pelota que sólo a veces llegan a algún compañero y uno que otro tiro desviado. Pero entre todos los yerros que se desparraman por la cancha en que músicos como Gepe, Jorge González, Pedropiedra y Gonzalo Yáñez juegan un partido amistoso, Briceño destaca por su afanoso ímpetu de pelear balones. Incluso llegó a marcar un gol debajo del arco, tras centro de rabona de Stefan Kramer, otro palitroque.

La cita fue programada por el sello Quemasucabeza, como forma de promoción del nuevo video musical de Pedropiedra, ‘Para ti’ (míralo acá). Pero también fue la oportunidad para que el vocalista de Ases Falsos, Los Mil Jinetes y su proyecto en solitario (Cristóbal Briceño y La Estrella Solitaria) conversara sobre su visión del fútbol.

Crístóbal, ¿de qué equipo eres?

No te puedo decir mi equipo, ya que comprometería peligrosamente a gran parte de mi público. Nah, soy de la Católica.

Entonces sufriste mucho el año pasado.

¿Viste? Por eso no te quería decir wn. Bueno sí, es una cruz, tal como el emblema. Es una cruz que hay que cargar, con mucho cariño por los colores. Es algo que heredé de mi padre, como tener los pezones grandes o algo que uno no elige. Tengo incubado los colores desde muy chico y siempre que veo una combinación de blanco con azul claro me emociono estúpidamente, siento algo como un hormigueo testicular.

Nombra uno de tus recuerdos favoritos en una cancha.

Yo nunca fui a ver a la selección porque pensaba que era mufa. Entonces un día decidí ir a ver el Chile-Argentina de las clasificatorias a Sudáfrica 2010, porque sabía que íbamos a perder. Bueno, en ese partido, luego del gol de Orellana, la verdad me corrieron un poco las lágrimas. Me acuerdo que ese día me fui caminando a mi casa porque quería saborear lo más posible esa sensación, que sabía que quizás nunca llegase a repetirse.

¿Qué jugadores alinearías en un partido ideal?

Bueno, si tuviera que armar mi partido ideal de baby fútbol partiría por ponerme en la gradería. En los arcos irían Oscar Wirth, a aquien de niño admiraba mucho por su sobriedad, y a Nicolás Peric. En las defensas alinearía a Gary Medel, Beckenbauer, a Elías Figueroa (para verlo jugar un partido completo) y a Cafú en sus mejores tiempos. Medio campo tendrían que estar el Pipo Gorosito junto a Ricardo Lunari y por el otro a Diego Armando Maradona junto a Zidane. Finalmente un puntero por cada equipo, Eusebio y al húngaro Férenc Puskas.

¿Piensas que jugar al fútbol enseña cosas más allá de la cancha?

Soy un muy mal jugador de fútbol como para decir que jugarlo me ha enseñado cosas. Quizás podría ser el tener huevos, o saber cuándo atacar; pero ésas son cosas que también se aprenden culeando o haciendo cosas más callejeras.

¿Bielsa o Sampaoli?

¿Para tenerlo de suegro? Creo que prefiero a Sampaoli (ríe). Pienso que ellos son más causa y efecto que pares que se puedan poner en una balanza. Uno es la consecuencia del otro. Sobre la salida de Borgui creo que fue tratado muy injustamente. Es lo que siempre pasa cuando alguien no está ni ahí con aparentar: el ‘Profesor Morales’ siempre sale mal parado en este país.

¿Cómo crees que le va a ir a Chile en el Mundial?

Mal. Octavos a todo cagar. Ojalá me equivoque, pero en los dos mundiales que he vivido algo he aprendido. Y ambos fueron muy parecidos, en ambos nos farreamos la posibilidad de salir primeros, y después en ambos Brasil nos culeó. En sudáfrica pudimos evitar a Brasil, si le hubiésemos hecho un gol más a Honduras, amén del infame cabezazo de Waldo Ponce. Los evitábamos, pero nos tocó con Brasil y nos culearon. Ahora se ve muy parecido, al menos a priori. Si logramos clasificar, la solución es la misma: harto hipoglós nomás. Las expectativas son bajas, porque no quiero que la caída sea tan estrepitosa, al menos para mí.

Alguna vez dijiste que no disfrutabas de autores como Eduardo Galeano cuando escribían sobre fútbol.

Claro, yo pienso que el fútbol donde más se disfruta es dentro de la cancha, de los cuatro banderines, ahí es donde se expresa realmente. La literatura que lo rodea, a mí personalmente, me parece mucho menos interesante que el fútbol en sí mismo. Ahora, es muy entretenido hablar de fútbol, pero hablar y escribir son cosas que tengo bien diferenciadas. Eso sí, destaco las investigaciones de Luis Urrutia O’Neill, Chomsky. A él lo admiro muchísimo, como también a Esteban Abarzúa y a Bonvallet. Creo que lo que él hace con el fútbol llega a ser poético.

Mira las fotos del partido en el Facebook de Quemasucabeza (en este enlace).

Por Jonás Romero
Foto: Bianca Godoy


Escribiendo sobre música desde 2011 (@melomanosmag).

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