LEYENDO

Twenty One Pilots – Blurryface (2015)

Twenty One Pilots – Blurryface (2015)

Un año ha pasado desde la aparición de “Blurryface”. Desde entonces, Twenty One Pilots, el dúo de Tyler Joseph y Josh Dun que hizo su primera aparición en Chile en la reciente edición de Lollapalooza ha tenido harto camino por recorrer.

Es muy fácil no tomar en serio a los Twenty One Pilots. Su alquimia de géneros los hace difícilmente clasificables, y también han sido largamente ignorados por una buena porción de la prensa especializada anglófona. Sin embargo, echar un vistazo al cuarto álbum de los estadounidenses muestra que tienen un mensaje coherente. Twenty One Pilots tiene algo para decir.

“Blurryface” viene a contar una historia de bien vs mal, de yin vs yang, con la que muchos pueden identificarse. Actualmente ese es el nombre del antagonista, la personificación de todos los miedos y limitaciones que corroen la conciencia de Tyler Joseph.

En ‘Stressed Out’, la cara más reconocible del álbum, Joseph narra las desventuras de vivir con un lado oscuro que asola todo lo que hace, difuminando la fina línea entre lo correcto y lo podrido. Las letras del vocalista lo han tornado un emisario de la depresión, añorando los viejos tiempos y queriendo no tener que vivir para hacer dinero y una vida rutinaria. La narrativa, tanto acá como en el álbum en general, es directa y a menudo carente de sutilezas metafóricas, pero en el contexto dado le brinda un toque de crudeza y humanidad que logra funcionar.

La calidad casi cinematográfica con que Tyler Joseph concibió la historia para el disco debería estar acompañada de arreglos musicales a la altura. Frecuentemente, esto no ocurre en el álbum, un poco para su detrimento. Sin embargo, hay que examinar bien las dos caras de la moneda.

Cuando se tienen canciones cinematográficas, se nota que Joseph y Dun le han puesto corazón, partiendo por la combustión enérgica de ‘Heavydirtysoul’, un número que tiene hasta trazos de northern soul y el coro con alma de góspel. “¿Puedes salvar mi pesada y sucia alma?”, exclama un exaltado Joseph, haciéndote ver que realmente lo dice en serio. ‘Fairly Local’, por su parte, evoca una oscuridad que contrasta bastante con el resto del álbum.

En ‘Hometown’, Joseph y Dun canalizan su Bruce Springsteen interior en un número dedicado tanto a su ciudad de Columbus, Ohio, como a los fanáticos del grupo (como lo ponen ellos, gente que conoce la oscuridad y que anhela la llegada de días mejores). Por otra parte, está ‘Goner’, el desenlace de la extensa batalla entre Joseph y “Blurryface”. El tono sombrío que caracteriza a esta composición no señala un final muy alentador. “No me dejes desaparecer”, suplica ahora el vocalista, en una de sus ejecuciones más sentidas. El dolor de no poder encontrar la paz interna es palpable. Pero conocer el final verdadero queda a merced de la audiencia.

Cuando la música, por otra parte, no sintoniza con la historia, el sonido a veces puede ser bastante convencional, como es en ‘Not Today’ o ‘Tear in My Heart’, pero aun así la energía contagiosa y una fina ejecución en batería de manos de Josh Dun evitan que esto sea un problema mayor. Especial mención merece el número de ‘We Don’t Believe What’s on TV’, jugando más con la expectativa y demostrando cómo los Twenty One Pilots juegan con los géneros y lo que tienen a mano.

Que los Pilots poseen una idiosincrasia de una en un millón es cierto. Que todos los elementos mencionados arriba hacen de “Blurryface” un álbum inestable, capaz de caerse en pedazos a cualquier momento, también es cierto. Pero son esos los detalles que lo hacen un álbum humano: arriesgado, errante, no es el producto del siglo, pero sí un formidable registro. Quizás el futuro preste para que Joseph y Dun refinen su propuesta, porque realmente tienen un mensaje que brindar.


Escritor de Melómanos, estudiante de periodismo (y de paciencia).

TE PUEDE INTERESAR

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *