Foals: Valió la pena esperar

Foals en Chile
Miércoles 12 de octubre, Teatro La Cúpula
Fauna Prod

Un año transcurrió desde que la ilusión de ver a Foals se rompió. Un año que se reflejó en los rostros llenos de ansiedad de los jóvenes a cinco minutos de empezar el concierto. Todavía llegaba gente corriendo para no perderse el inicio, mientras la atmósfera se llenaba del humo mezclado entre los pitos y el cigarro.

A las nueve en punto los gritos inundaron el Teatro La Cúpula. Los ingleses salían a escenario terminando con la espera de sus fans. “Lamentamos la tardanza, pero finalmente estamos aquí”, dijo Philippakis, las luces se encendieron y comenzó a sonar ‘Prelude’, iniciando uno de los conciertos más intensos del 2016.

A diferencia de sus visitas anteriores, su primera vez en solitario tuvo un matiz mucho más íntimo que se hizo notar en el público: eufórico y sudado. Bajo el juego de luces fucsia y calipso que se proyectaban sobre las murallas del teatro, desplegaron un setlist completo, que incluyó canciones de sus tres discos y sorprendió al público en más de una ocasión.

Los ingleses demostraron una madurez musical con su último álbum, “What Went Down” (2015), que se reflejó en canciones como ‘Mountain at My Gates’ o ‘Give it All’. Ambas fueron presentadas por primera vez en nuestro país y demostraron que la banda no pierde su manera enérgica de tocar en vivo. Electrizan a los jóvenes que saltan y dan la vida en los conciertos, creando un ambiente en el que disfrutar la música se vuelve la meta principal.

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Spanish Sahara’ fue uno de los puntos más nostálgicos de la noche. Quizás muchos se volvieron a sentir adolescentes o revivieron algún recuerdo, lo que se demostró en la fuerza con la que corearon: “Choir of furies in your head, choir of furies in your bed, I’m the ghost in the back of your head”.

Sin aviso previo, al finalizar ‘Inhaler’ bajaron del escenario. El público comenzó a chiflear, pidiendo su regreso y el típico “oh, oh, oh” con aplausos. Sin embargo, para otros la pausa sirvió a modo de descanso, para ir al baño, fumarse otro pito o ir a comprarse una cerveza. Nadie se imaginaba la fuerza que tuvo el retorno.

Una feroz versión de ‘What Went Down’ inició la última parte del show. Todos especulaban sobre lo que sucedería, mientras se escuchaba uno que otro grito. “Tírate, hueón”, era lo que todos esperaban. Pero al parecer en Chile no son tan jóvenes y alocados como para que Yannis Philippakis se lance al público. O quizás no tienen tanta fuerza.

Si hablamos de saldar deudas, en Foals son especialistas. Todos enloquecieron cuando comenzó a sonar la batería clásica de ‘Hummer’, canción que no habían tocado durante este año. Sin poder descansar le siguieron, ‘Cassius’ y ‘Two Step Twice’, dos de sus clásicos que hicieron saltar y bailar al ritmo del dance-punk.

Yannis Philippakis fue el primero en bajar del escenario, Jack Bevan regaló una de sus baquetas al público y Jimmy Smith se acercó a recibir un regalo de un fanático, a quien entregó el setlist del concierto. Las luces se encendieron, el sudor recorría los cuerpos y la consigna colectiva era: valió la pena esperar a Foals.

*Revisa la galería completa en este enlace.

Fotos: María Paz Arias


20 años, estudiante de periodismo de la Universidarks de Chile. Muy diversa musicalmente, muy melómana. Cuando estoy conversando y escucho una canción que me gusta mucho, siempre termino cantando.

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  2. Ale

    14 octubre

    Yannis no se tiró porque la reja estaba topando con los parlantes, la reja cedió todo el show, se tiraba y no la contabamos jajaja

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