Pond: Psicodelia en llamas

Pond en Chile
Sábado 5 de noviembre, Blondie
Fauna Producciones

A pesar del calcinante sol de estos días de verano adelantados por el calentamiento global y otros giros que da la tierra, un centenar de gente ya se encontraba esperando impaciente en la entrada de la Blondie para ver al cuarteto australiano en su segunda presentación en Chile. Aun cuando en las calles dieron más de treinta grados, los asistentes estaban listos para arder en una fulgurante noche hasta desvanecer.

La primera visita de Pond a Chile ocurrió en el Primavera Fauna del 2014, ocasión en la que oyentes y curiosos se acercaron al escenario para presenciar a los australianos en la tarde, pero que debido a la acústica abierta del escenario parte de la potencia se perdía en el fondo de la cancha.

Esta vez Blondie se presentaba como un espectáculo más íntimo, en la que en sus dimensiones cerradas podía contener la potencia de la estruendosa banda hasta hacer retumbar todo el lugar. La circunstancia se mostraba ideal para escucharlos una vez más como corresponde.

Mención honrosa para Vuelveteloca, los teloneros de la noche, quienes en un fugaz set presentaron su más reciente producción “Pantera”, creciendo para muchos desde el anonimato con varias canciones mezcla de shoegaze y psicodelia bailable, hasta culminar en su salida ovacionados con el aplauso de la gente con ganas de más. Un buen complemento que calentaría los motores en la pista para lo que se venía.

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La mesa estaba servida dirán, pero empapada con harta bencina y pirotecnia, para que cuando se alinearan frente al público y sonara la primera nota de ‘Elvis Flaming Star’ volaran todo el lugar con la potencia de sus canciones.

La gente reaccionaba bailando y con efusivos saltos al son de las guitarras distorsionadas, encontrándose con un público que reconocía al detalle las canciones, vibrando con la explosividad y templanza de un setlist compuesto en su mayoría por sus últimas producciones, con alguna aparición de otros éxitos como ‘You Broke My Cool’, y una canción del nuevo álbum a los que el público solo respondía con ovaciones.

El histrionismo de su vocalista es un sello distintivo. Con la apariencia frágil de un Peter Pan de actitudes excéntricas cuyo lema es el amor, Nick rompe las fronteras con su humor, derrite el hielo y le permite plantarse frente a cualquiera para mostrarse como el payaso impredecible que es. La complicidad con el público se gestaba desde el primer momento que aparecieron en el escenario.

Con la gente sobrexcitada incluso cuando les tiraban agua y con los jugueteos que Nick les daba, terminaron con este lanzándose sobre el público para acabar metido cabeza abajo con los pies al aire mientras la gente lo arrastraba y saltaba coreando ‘Dont Look At The Sun Or You Ill Go Blind’. Uno de los momentos más lindos de la noche que de seguro quedara en el recuerdo.

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Y así las canciones avanzaban a un paso intenso pero con una sensación lenta, como disfrutando cada segundo de la comunión con la música que a ratos tomaba vertiginosos ritmos con ‘Waiting Around For Grace’ hasta caer a la templanza de ‘Sitting Upon Our Crane’. Al final, tras una noche cargada de energía y satisfacción que deja una tocata de ese calibre quedo una pista llena junto a la pesadez del aire por la agitación del show.

Las semejanzas que puedan compartir con Tame Impala no vienen al caso, lo cierto es que Pond brilla con luz propia, su tremenda calidad mostrada en su prolífica discografía y el gran número de seguidores se los ganan por otros medios. Pond se mantiene distinguible y se nota que buscan pavimentar su propio camino.

Seguramente no sea la última vez que los veamos en estas tierras. Ya sea que vuelvan con Pond, tocando en Tame Impala, o quizá en el revivido proyecto Mink Mussel Creek, en el que esperar un concierto de igual categoría no sería extraño considerando que son las mismas piezas que los conforman.

Fotos: Martina Letelier


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