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Las Brumas: Ominosas melodías de los espíritus

Las Brumas: Ominosas melodías de los espíritus

Las Brumas es un proyecto de Yanara Zarhi y Anto de Gris Castigado que, a pesar de no tener canciones grabadas, comenzó hace unos meses a presentarse en vivo. Mañana lo harán en El Ciclo Súpersecreto con su apuesta por la oscuridad, la melancolía, los seres mágicos y los mundos ocultos.

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Tras una fría noche de conversaciones y vino tinto sobre una cuneta, Yanara Zarhi y una de sus grandes amigas ensayaban lo que sería el debut de Las Brumas. Yanara cantaba, tocaba la guitarra e interpretaba algunas de sus canciones en un teclado, mientras su compañera la seguía con unos recipientes plásticos recubiertos en tela, que hacían de percusión. Con los labios aún morados y los dedos manchados con nicotina, la integrante de Columpios al Suelo volvía tangible las melodías que recorrían por su cabeza desde más o menos los 15 años, cuando vivía en la casa de sus abuelos en Santos Dumont, Recoleta. Ahora tiene 26 y vive en Casa Carmen, punto de encuentro de músicos, poetas, fotógrafos, cuentacuentos, y otros artistas jóvenes, ubicado cerca de Avenida Matta. La también actriz profesional y su amiga del colegio practicaban una y otra vez, cambiando algunas partes de los temas e incorporando segundas voces. Había que dedicarle mucha atención en aquel momento, quedaban sólo un par de días para mostrarse por primera vez en Bar Uno.

En esta entrevista, Yanara explica que la primera presentación de su trabajo fue pensada meses antes, en un carrete con amigos alrededor de una fogata. “Estábamos en una casa y un amigo estaba tocando la guitarra. Se la pedí y me puse a tocar canciones mías. Ahí fue cuando se me acercó y hablamos de que ambos teníamos temas que habíamos armado hace como 10 años y estábamos picados con la hueá. En algún momento quise tocar mis canciones en Columpios, pero por distintas razones eso no ocurrió y sentí que iban a quedar siempre a la cola. Como ambos somos amigos del que movía en ese tiempo las tocatas en el Bar Uno, el Alf, se nos ocurrió pedirle una fecha y debutar en conjunto. Estábamos en abril y quedamos que lo haríamos en julio y así ocurrió. Necesitaba la presión de una fecha, porque o si no probablemente todavía estaría tocando mis canciones muy tranquilamente en mi casa”, afirma.

Sin embargo, unos días antes del show del 3 de julio, su amiga decidió no participar por no sentirse realmente preparada, por lo que Yanara recurrió a Anto de Gris Castigado, además del bajista de Columpios al Suelo, Ignacio Díaz. Ese día, un grupo importante de sus amigos fueron a verla, quien vestida junto a su compañera completamente de negro y una capucha sobre la cabeza, mostró sus primeras composiciones, como ‘Mundo al revés’ y la rabiosa ‘Caigo’, además del tema con reminiscencias trip hop ‘Parajes mágicos’, la más reposada ‘Arrebato’ y la instrumental ‘Las Brumas’.

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Yanara Zahri junto a Columpios al Suelo. Foto: Sebastián Saldivia.

Ahora Yanara reflexiona: “Es brígido cachar que algunas son canciones súper antiguas. Si bien pueden sonarme un tanto adolescentes ahora, cuando me gustaba harto Pixies y Yo La Tengo, de verdad creo que tienen algo, son muy honestas, las hice por algo que sentí en ese momento. Como que no me pongo en un personaje, aunque en realidad haberlo hecho no me habría molestado para nada. Ahí está la seriedad de mi proyecto, porque tiene que ver con mi vida, con mi esencia, con mis inspiraciones, con las hueás que me afectan, que me dejan triste, que me ponen contenta o que me sorprenden. Pienso, cómo chucha comunico eso y ya, termino componiendo. También intento no descuidar lo poético, me interesa que suene bonito y que además tenga un trasfondo. Quizá por algo intrínseco, cultural, no sé, tengo muy incorporado eso de la rima. La verdad es que me gusta pensar en distintos mundos con las canciones. Por ejemplo, hay un tema que toco en el teclado que todo el tiempo me sonaba a “carabelas”, entonces me empecé a imaginar una persona cansada que está viajando y que termina en una de estas embarcaciones para llegar a un lugar, hacia el espacio. Pero, como no están las canciones grabadas, las estoy constantemente modificando. Por ejemplo, en ‘Arrebato’ me ponía a rasguear la guitarra en una parte que partía muy piola y después me comentaron que no pegaba mucho, y le encontré sentido a eso, así que le quité esa parte para siempre”.

El nombre Las Brumas surgió cuando Yanara andaba en bicicleta por el sector oriente de Santiago. “Una de las calles por las que pasé se llamaba así y me gustó al tiro, siempre me había gustado la palabra bruma, por lo que evoca, es ni blanco ni negro, sino algo más bien difuso que tiene hartos matices”.

Tras su primera presentación, se potenció la estética del proyecto-banda con una sesión de fotos antes del amanecer en el cerro San Cristóbal, de la mano de algún alucinógeno, tomadas por Danilo Valenzuela, creador y conductor de Mutaciones Estelares e integrante de la Macha Permua Trío. “Siento que el mundo de las brumas tiene que ver con los bosques habitados por seres mágicos, por las luces y las sombras, por los espíritus que rondan sin destino. Ahora que estoy en proceso de grabar mis canciones, he pensado que tengo ganas de hacer algo que me evoque un poco a Twin Peaks, a esos mundos ocultos que hay entre la naturaleza. A pesar que me han hecho varias propuestas para grabar, soy muy recelosa y busco que el sonido que hago se mantenga minimalista, pero también incorporando pequeños arreglos, no quiero nada demasiado producido. Busco algo que me suene un tanto lejano y melancólico”, Yanara explica.

Poco tiempo después, su propio hogar fue escenario para una nueva presentación de Las Brumas. Las fotografías que dieron la bienvenida a los asistentes y las proyecciones mostradas durante la actuación -que mostraban diversos parajes de Santiago y Hong Kong-, fueron registradas por el fotógrafo Pablo Berríos. Luego, además de una presentación en Casa Voltnitza y una feria de la editorial Hueders, donde compartió escenario con Amarga Marga y Niños del Cerro, tuvo que tocar sola en la inauguración de la muestra fotográfica “Respiro” del mismo fotógrafo. Muy acorde a su afición al flamenco, que practicó de manera profesional durante varios años, Yanara acompañó la instrumental ‘Las brumas’ con golpes secos de tacón.

Asimismo, hace un poco menos de un mes viajó con el proyecto a La Serena, donde sintió una gran acogida del público que fue a verla. “Quizá porque hay menos espacios para tocar, las personas de allá de verdad aprecian mucho lo que tienes para mostrarle. Algo que siempre me pasa con las tocatas es que las personas se quedan en silencio, transformando todo en algo muy solemne. Yo prefiero que haya más interacción”. Su última presentación fue en Casa Matta junto a The Shots, Lindo Pulgoso, Las Modas Pasajeras y Artificiales.

Además de las próximas presentaciones en vivo, como mañana en el Ciclo Súpersecreto en el Bar Uno (junto a Sampieri, Valentina Novales y La Banda Misma), Yanara se abocará en el proceso de grabación de sus canciones que tantos años esperaron por salir a la luz. “Hasta que no estén registradas no sentiré que son versiones definitivas. Seguiré buscando inspiración de todos lados, como ese niño que, estando en los brazos de su padre, le dice que le da miedo el cielo”, expresa.

Foto principal: Danilo Valenzuela


Periodista. Apasionado por la literatura, el cine de autor, la música y el conocimiento en general. Le gusta escribir y ha participado en talleres.

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