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New Order: Un camino de contrastes sonoros

New Order: Un camino de contrastes sonoros

La visita a nuestro país de New Order (4 diciembre) y el fallido regreso de Peter Hook sólo tres días después (7 diciembre) nos llevaron a reflexionar sobre las diferentes dimensiones sonoras que la banda de Mánchester nos ha entregado. Acá un repaso por algunos de los hitos más importantes que los han rodearon a lo largo de su historia.

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La historia de este grupo de jóvenes ingleses parte en 1976, en plena efervescencia del punk, Warsaw, fue el nombre de su primera agrupación, inspirada en la presentación que dieron los Sex Pistols en el Manchester Lesser Free Trade Hall ese mismo año. De inmediato deciden formar una banda, entrando en sintonía con el Hazlo tú mismo, concepto que llegaría desde Jamaica directamente a los suburbios ingleses, convirtiéndose en una de las banderas de lucha de la juventud de los 70. El nombre era un homenaje a la canción ‘Warszawa’ de David Bowie (del disco “Low”, de 1977). Su propuesta sonora estaría representada en temas cortos y rápidos en sus tempos guiados por guitarra, bajo, batería; una propuesta desprolija y complementada por una enérgica voz. No obstante, los resultados de post producción los hacían parecer en su sonoridad a una banda punks más, tan de “moda” por esos tiempos. Por ello no permitieron que la obra fuera publicada -sino hasta 1994-; al parecer un cambio se hacía necesario. La idea era no parecerse a sus colegas, entendiendo que la rutina sería su peor enemigo.

Ese fue el motor que los llevó a cambiar: ahora bautizados como Joy Division -en referencia al “divertimiento” que tenían los soldados Nazis en los campos de concentración, en los que sometían a mujeres judías como esclavas sexuales- se distanciarían en el plano musical de lo que venían haciendo como Warsaw.

Uno de los principales cambios tuvo relación con la incorporación de baterías electrónicas y sintetizadores a la ecuación. El resultado, de hecho, se evidencia en “Unknown Pleasures” (1979) y “Closer” (1980), los dos LPs que la banda alcanzó a editar.

Ese fue el punto de partida, además, para la aparición de una buena cantidad de agrupaciones que comienzan a cambiar su propuesta en cuanto a su instrumentalización. Para fines de los 70, el punk estaba dejando sus primeros atisbos de revolución sonora, introduciéndose en diversos estilos de música que marcarían la década de los 80. El denominado Post Punk, movimiento que también integrarían bandas como The Cure, Wire y Siouxsie & The Banshees, dejaría nuevas propuestas para el futuro.

Conforme a lo anterior, si el punk desencadenaría un grito de rabia con ribetes de nihilismo, con una estética rupturista, acompañada de jóvenes desempleados, el Post Punk de Joy División dejaría letras y melodías oscuras, acompañando el espacio donde vivían, propio de la arquitectura de la post guerra. Era una desolación con sonoridades abstractas, que ponia en relieve la base rítmica, rasgo cual quedaría como una de las características de esta agrupación, además -claro- de la propuesta performática de Ian Curtis, quien acompañaba la batería electrónica con bailes desacelerados manteniendo en tensión cada una de sus presentaciones. Con ello, la búsqueda de identidad de Joy División estaba cumplida.

Lamentablemente, al pasar el tiempo los ataques de epilepsia de Curtis no paraban, frente a la perplejidad de sus médicos que no encontraban explicación alguna. Antes de iniciar su gira por EEUU, Curtis sale a buscar la muerte: el suicidio se dio como un ritual que que comenzó bebiendo una jarra de café y continuó vio la película “Stroszek” de Werner Herzog (sobre un aspirante a músico callejero que se suicida), bebiendo una botella de whisky, escuchando el disco “The Idiot” de Iggy Pop y colgándose en su domicilio. Era mayo de 1980.

NUEVAS AUDIENCIAS, NUEVAS PROPUESTAS

Oficialmente New Order nace en 1981, luego de la muerte de Curtis. Debutaron con “Movement” y dos años después lanzarían su fundamental “Power, Corruption & Lies” (1983), ambos con una clara intencionalidad de dar mayor protagonismo a los sintetizadores. Al parecer la búsqueda de cambio de sonoridad se pronunciaría como un sino en este grupo de músicos, entrando con una nueva camada de agrupaciones identificadas ahora con la new wave. No obstante, en las sonoridades de New Order se sentía la prestancia del Post Punk, caracterizando su sonido hacia otras latitudes, inspiradas en las desiertas calles de Mánchester. Además, en el plano performático sus presentaciones ya no apuntaban a la rigidez que proponía Curtis; el aceleramiento a los bits llevaría a New Order a encontrar una nueva propuesta creativa en su música, acercándose a la movilidad corporal.

En 1983 lanzarían el single ‘Blue Monday’, que se terminaría convirtiendo en el single más vendido de la historia de la música y que, de paso, consagraría un sonido identitario y particular para este año. Ahora los espacios ocurso y sombríos quedarían relegados para dar paso a la pista de baile, convirtiéndose en una de las piezas más importantes de la cultura dance, aportando a lo que se conoce como el sonido de Manchester junto a otras bandas como Cabaret Voltaire, The Durutti Column, Happy Mondays y The Smiths.

Como consecuencia, la mezcla de sonidos derivados del Post Punk y la electrónica dejarían una huella patente es su propuesta estética, dejando la guitarra en un segundo plano en los discos venideros, como “Brotherhood” (1986). Un ejemplo: ‘Bizarre Love Triangle’, la canción emblema de ese trabajo, cuenta con la particularidad de la utilización de un teclado para sampler. Para esta creación solo la voz y el bajo no fueron secuenciados. Luego vendrían “Technique” (1989), en el que destaca la refescante ‘Regret’, y “Republic” (1993), que se convertiría en el único disco que lanzarían en la década del 90, sin contar los compilados y el sencillos como ‘World in Motion’ (la canción que lanzaron en 1990 y que se transformaría en el himno de la selección de Inglaterra para el mundial de Italia).

En 2001, luego de una gran variedad de proyectos en paralelo de sus integrantes, llegaría el séptimo álbum de estudio de la banda: “Get Ready”. Aquí las guitarras volverían a cobrar protagonismo, acompañadas de bases programadas. Además el disco cuenta con la participación de Billy Corgan en ‘Turn My Way’ y Bobby Gillespie en ‘Rock the Shack’. En el 2005 sacarían “Waiting For The Sirens’ Call”, disco con el que recibían un reconocimiento a su carrera, resaltando la relevancia que ocupan en la música popular. No obstante, el álbum se convertiría en el último en el cual participaría Peter Hook, bajista y fundador del proyecto.

Luego vendría un extenso hiato que terminaría recién en 2011, cuando se materializó un regreso que, aunque esperado, estaría marcado por polémicas con Peter Hook por el uso del nombre. Hook, de hecho, criticaría de manera enfática la reunión, luego de rechazar la invitación de sus ahora ex compañeros para volver a participar en la agrupación

El bajista pronto estrenaría Peter Hook And The Light, su nuevo proyecto, y con ellos lanzaría el EP lanzó “1102 2011” (2011), que incluiría cuatro versiones de las canciones de Joy Division, dejando el sentir de ser un trabajo de punto de no retorno con sus ex compañeros.

New Order, por su parte, pisaría los escenarios de nuevo ese mismo 2011, con la gira que los traería por primera vez a Chile. Volverían al país tres años después en el marco del festival Lollapalloza. Poco después de eso, en 2015, estrenarían “Music Complete”, una nueva propuesta sonora en la que las vinculaciones con la música electrónica de baile estarían presente en todo momento.

En el disco, las melodías pegadizas de los bits hacen volver a New Order a la cultura de baile junto a invitados como Brandon Flowers de The Killers, Iggy Pop y Tom Rowlands de The Chemical Brother. Precisamente Rowlands con la canción ‘Singularity’ da un ejemplo claro del regreso a los bits fuertes y recordándonos que pese a que han pasado 35 años desde su formación, viene un nuevo orden en camino con planes de apoderarse del futuro.

Ilustración: Daniela Quintana


Profesor de Historia y Geografía. Magíster (c) en Musicología Latinoamericana de la Universidad Alberto Hurtado.

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