El harakiri de Amarga Marga

Pese a que debutaron en largaduración recién el año pasado con el excelente “Mi Arma Blanca”, Amarga Marga lleva varios años recorriendo un camino que incluso los llevó al suicidio y la reinvención. No lo parece, pero ha sido un largo periplo que, entre otras cosas, dejó para el recuerdo uno de los mejores discos del año que pasó.

Arriba puedes ver un fotorreportaje que retrata lo que fue el 2016 del grupo. Todas las fotos por Loreto Ortega.

***

31 de diciembre de 2012. 23:59 horas. Afuera, en un barrio de Macul, la gente celebra el año nuevo con todos los rituales que la fecha sugiere. Adentro, Felipe Huerta prepara un mensaje que un minuto después publicará en Facebook.

“Nos pusimos de acuerdo por internet y cuando nos dieron las 12, onda justo para el “feliz año nuevo”, le apreté publicar a la página de Facebook”, recuerda ahora. La sencilla acción tenía una carga simbólica extra: tras ella, el grupo que Huerta (guitarra, voces) había formado años antes junto a Diego González (guitarra, voces) y Nahí Ferreira (bajo, coro) -todos compañeros de curso del Colegio Madre de la Divina Providencia- se transformó en Amarga Marga.

“Antes de eso tocábamos otras cosas y nos presentábamos en otros lados con otros nombres. Pasamos por una etapa metal en la que nos llamábamos Kill Delivery, Killtro. Con ese nombre grabamos unas cosas, pero no están publicadas en ningún lado. Después de eso pasamos por Lorenza Muerta y caleta de otros nombres”, rememora entre risas González.

A su lado, su compañero complementa: “Pero tocábamos otras canciones nada qué ver, si fuimos todo el rato reinventando la banda y cambiando el estilo de las canciones. Cuando publicamos el fanpage en el año nuevo del 2013 publicamos también nuestra primera canción, que creo que fue una versión muy casera de ‘AAA’. Con eso empezamos ya más en serio”.

PUNTO DE INFLEXIÓN

amarga-marga_loreto-ortega-13

Foto: Loreto Ortega

Diego y Felipe piensan en los inicios de Amarga Marga durante una calurosa tarde de verano. Las anécdotas y los recuerdos de años no tan lejanos aparecen sucesivamente mientras conversan sentados uno junto al otro en el patio de la casa-estudio de Algorecords, el sello al que se sumaron a fines de 2015. El ambiente es distendido: durante la charla, la dupla come un plato de fideos con salsa que minutos antes fueron preparados en la cocina de la  discográfica. También se toman una botella entera de Coca-Cola. “Es que somos secos para el azúcar, casi adictos. De hecho, acá nos dicen Amargalleta o Amargazúcar“, bromean.

Aunque han pasado poco más de tres años desde los días de los que hablan, la situación ha cambiado mucho: ahora, el grupo que junto a ellos y Nahí Ferreira desde la última parte de 2014 completa el baterista Diego Terán, es uno de los nombres más interesantes del circuito local gracias -en gran parte- a “Mi Arma Blanca”, el arrollador debut en largaduración que editaron a mediados del año pasado.

Antes de llegar a ello, eso sí, el grupo había pasado por varios procesos: en 2014 ya habían dado una primera muestra de su potencial con un EP homónimo y, entre medio habían perdido a su primer baterista y tanto Diego como Felipe habían dejado la universidad. “Fueron hartos quiebres que te desestabilizan de muchas formas, porque al final te estás saliendo de la universidad, te quedaste sin batero y sin batero la banda no toca. Entonces armaste esto, grabaste este EP y luego pasa toda esta hueá. Fue un punto de inflexión”, sintetiza González.

La cadena de sucesos repercutió en las 13 canciones del LP y contribuyeron a que ese trabajo, con su sentido pop y su foco en las guitarras y armonías vocales, generara un quiebre con el pasado. Incluso desde antes de existir.

“El 2016 lo partimos con una gira al sur. En ese entonces sólo habíamos sacado tres singles (‘Niña Cuchillo’, ’20 20′, ‘El Miedo’) en mp3, que eran como un preámbulo para el disco. Este conjunto de canciones que agrupamos, ahora lo veo para atrás y siento que queríamos matar el Amarga Marga que habíamos hecho en el primer EP. Yo creo que estábamos buscando eso porque teníamos este Amarga del EP, en el que teníamos otro batero y tocábamos los temas con sinte y todo eso”, reflexiona Diego. Luego de una pausa, complementa: “por eso yo creo que queríamos hacernos este harakiri, para reinventarnos, de alguna manera, y por eso mostramos esas tres canciones primero, que eran las que más rompían con esa imagen más de sintetizadores. Fue matarnos y renacer”.

“Mi Arma Blanca” fue grabado en Estudios Lautaro en apenas 7 días de diciembre de 2015. A diferencia de lo que se hace comúnmente por estos días, el proceso a cargo de Pablo Giadach, es el resultado del cuarteto tocando en vivo, a lo que luego sólo se le sumaron voces, guitarras adicionales y arreglos de sintetizadores para ‘No me levanto’.

amarga-marga_loreto-ortega-02

Foto: Loreto Ortega

¿Por qué grabarlo de esa forma?

Felipe: Esa es otra cosa que definimos cuando decidimos hacer las canciones, empezar a pensar en cómo vamos a plasmarlas de la mejor manera posible. Por ejemplo, en la propuesta “Mi Arma Blanca” era como eso, lo que el Diego definió como ese harakiri de banda porque en el EP lo habíamos hecho todo por pistas.

Diego: Igual, el Pablo Giadach tiene un poco esa filosofía de que la banda tiene que sonar como suena no más. No hay sobre arreglos, de hecho el Pablo no tunea voces. Primero queríamos grabar el disco como en 5 días, pero yo creo que al final nos tomamos los 7 porque las voces nos tomaron un poquito más de tiempo, porque tenían que salir afinadas, el hueón no te iba a arreglar en el computador. De hecho, ni siquiera tiene el programa para tunearlas, así que no había salida.

Algo llamativo es que todas las canciones son súper canciones, en cuanto a estructura.

Diego: Es que nos gustan harto las estructuras.

Felipe: Igual creo que lo heredamos del metal.

Diego: Eso mismo iba a decir. Metallica es a/b/c, a/b/c todo el rato.

Felipe: De ellos igual sacamos hartas cosas. Es una banda que nos gusta y, como varias otras, aparece en las conversaciones que tenemos constantemente con el Diego y que van influyendo en las canciones que hacemos, porque somos nosotros dos los que componemos y en el proceso nos vamos ayudando y apoyando harto.

De todas formas, hay canciones bien distintas en el disco.

Diego: Es que estuvimos pegados harto tiempo con el metal, pero nos gustan cosas muy distintas. Mi etapa full metalero fue entre primero y segundo medio, después Radiohead me salvó.

En cuanto a las letras, parecen haber desde anécdotas hasta temas como el feminismo.

Diego: Yo hablo de eso, porque me interesa el tema y me siento consciente de querer comunicar eso. No es una presión externa, sólo me siento presionado internamente por mí, porque yo quiero hablar de esas cosas.

¿En canciones como ‘Diana’?

Diego: Sí. O en ‘Tan Tuya’ también habla de un tema de relaciones que tiene que ver con un tema de independencia y cosas que están enlazadas a lo más romántico y, por ende, a hartas cosas que el feminismo quiere derribar.

CASSETTE

El contexto en el que fue estrenado “Mi Arma Blanca” fue especial. El álbum, en efecto, llegó a engrosar la aún concisa discografía del movimiento de jóvenes bandas que venía tomando fuerza a partir de dos hitos: el estreno de “Temporada” de Patio Solar, a comienzos de 2015, y el nacimiento de Piloto, el sello que aglutina a gran parte de los grupos.

Pero pese a las fechas, en Amarga Marga argumentan que fueron parte de la génesis de todo ello. “Ese proceso lo vivimos entero, completamente. Nosotros estuvimos en Piloto, íbamos a sacar un casete con Piloto”, anuncia Felipe. Su compañero desarrolla: “Cuando sacamos el EP al principio del 2014, el Elías (Leyton, co-director de Piloto) lo escuchó y nos contactó. Él estaba buscando grupos para hacer un sello, tenía la idea y nos contactó a nosotros, a Patio Solar y a Niños del Cerro, que fueron las tres primeras bandas que fuimos parte de Piloto. Nosotros íbamos a ser uno de los primeros lanzamientos, pero finalmente no pasó nada”.

amarga-marga_loreto-ortega-12

Foto: Loreto Ortega

¿Qué les parece el desarrollo que ha tenido ese circuito de bandas en los últimos dos años?

Felipe: Es bacán. Uno tiene un abanico de emociones con lo que ha pasado. Se ven las cosas bien y mal, el blanco y negro.

Diego: Es que todo se ha ido formando y todos hemos ido aprendiendo. Este es un trabajo que se va aprendiendo en el hacer, así que obviamente en estos dos años todos hemos ido aprendiendo y obviamente hay gente que nos rodeaba y que estaba en la misma pará que nosotros, en un sentido como de querer trabajar en la música y hacer música, tampoco sabían cómo hacer las cosas. Todo se ha ido formando así, en una prueba y error. Las bandas, el mismo sello Piloto que se armó ahí. Nosotros ahora estamos en Algorecords, que es algo que nos permite tener un feedback más constante respecto a este ensayo y error porque los cabros lo vienen haciendo desde hace 15 años.

¿Actualmente ustedes como banda piensan en el futuro? ¿Ya están trabajando en nuevas canciones?

Felipe: Sí. Es que siempre estamos haciendo canciones. El Diego siempre está haciendo maquetas, yo siempre tengo las mías, el Nahí de repente también hace sus maquetas. Y nos las vamos mostrando.

¿Las ven distintas a lo que hicieron antes?

Diego: Sí. De hecho, el otro día le mostré una maqueta a un amigo y me dijo que era terrible distinto a lo de “Mi arma blanca”, así que bacán.

Felipe: Igual yo creo que siempre hay una constante búsqueda por hacer que las hueás sean distintas, siempre.

Diego: Eso nos caracteriza como banda. O sea, en el colegio tocábamos Metallica, después cada vez hemos hecho hueás distintas.

¿Y en cuanto a las letras?

Diego: Hay cosas diferentes, es que es una necesidad de expresar. Obviamente queremos hacer más cosas.

Felipe: Nos sentimos obligados a hablar de ciertos temas porque nos han llegado. No sé po, el tema del feminismo igual me ha llegado y me ha obligado a sacarlo de dentro de mí. No es que sea una obligación porque ahora está de moda o porque alguien te esté criticando por no abordarlo.

Diego: La hueá es que queremos expresar obviamente muchas cosas nuevas que hemos ido sintiendo en este año, si al final estas composiciones son parte de nosotros y, como en lo del harakiri, siempre tenemos la intención de cambiar.


Periodista. Director de Melómanos Magazine (@ignaciosilvva).

TE PUEDE INTERESAR

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *