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Diego Lorenzini – De Algo Hay Que Morir (201...

Diego Lorenzini – De Algo Hay Que Morir (2019)

A fines de agosto Diego Lorenzini estrenó su tercer disco llamado “De algo hay que morir”, un nombre bastante contradictorio, ya que con sus melodías agradables y armoniosas este álbum no hace más que revitalizar las ganas por escuchar música. Si estás en una sequía musical, darle una vuelta a este trabajo de seguro te sacará de ahí.

A lo largo de las 17 canciones que componen el álbum, el músico chileno logra crear una atmósfera que mezcla el folk, indie, y el folclor, pero situada siempre en la era contemporánea del internet, la post-verdad y el post-modernismo. La guitarra acústica es una parte clave del disco que, acompañada por distintos instrumentos y la voz de Lorenzini, van creando diversas melodías rítmicas en una misma canción.

Uno de los aspectos más cautivantes de este trabajo es la capacidad de Lorenzini para ensalzar lo cotidiano, embellecerlo y volver extraordinaria hasta la situación más ordinaria. Es lo que sucede en ‘Sí po’, ‘Felipe Camiroaga’ o ‘Mierda’, canciones con las que toda persona se puede identificar y fluir a través de sus letras (“Si se murió hasta Felipe Camiroaga, por qué no habrías de hacerlo tú”).

Es muy interesante la manera en que Lorenzini va creando ondas a través de sus canciones, rompiendo con el esquema al que estamos acostumbrados: el clímax puede estar al inicio, medio o final; siempre te encuentras con una sorpresa. Este sello, muy propio del músico, provoca que incluso con los acordes de su guitarra y un par de sonidos repetidos te den ganas de bailar.

También es muy atractiva la forma en que dinamiza sus canciones acelerando su canto. Si una melodía es muy estable o tranquila, es probable que Lorenzini aplique un juego de rapidez con las palabras que te quedará rondando en la cabeza durante un buen rato.

El álbum cuenta con bastante invitados como Erlend Øye en ‘Me voy a Valparaíso’, canción que con una melodía relajante y bonita, en compañía del pulcro sonido de la guitarra, te logran transportar a dicha ciudad. Asimismo se hace presente Simón Campusano (Niños del Cerro) en ‘Estamos Fritos’, una de las composiciones más intensas del disco que incita a despertar a las personas con frases como: “Estamos fritos, a menos que hagamos algo”.

Las voces femeninas de la música chilena no se quedan atrás: mientras Chini.png aparece en ‘Mierda’, Niña Tormenta y Rosario Alfonso, otorgan tonalidades mucho más altas a los coros que dan dulzura al disco.

“De algo hay que morir” muestra a Diego Lorenzini como desdichado, pero también como una persona que no deja de apreciar tanto lo feo como lo lindo del día a día. Es atrayente cómo a través de la sencillez, crea melodías y composiciones muy complejas, que se insertan en el imaginario de las personas. Además, una arista única que engloba toda su música es la capacidad de llevar la música folk y de composición a la postmodernidad, tanto en sus letras, como en sus melodías incluyendo sonidos de sintetizadores. Este disco es, sin duda alguna, uno de los mejores que han salido en lo que va del año.

Foto: Jacqueline Riveros


20 años, estudiante de periodismo de la Universidarks de Chile. Muy diversa musicalmente, muy melómana. Cuando estoy conversando y escucho una canción que me gusta mucho, siempre termino cantando.

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