Metronomy por siempre

Metronomy
Jueves 5 de diciembre, Matucana 100
Fauna Producciones

El escenario era totalmente distinto. Comienzos de 2018 y Metronomy llegaba a Chile en medio de la gira de “Summer ‘08” (2016), un disco que además de ser regular -salvo por algunos chispazos- fue inicialmente concebido como un trabajo de despedida. Puede que ya por ese entonces la banda hubiese enmendado su rumbo, pero el show de esa tarde de marzo fue más bien tibio, apático y hasta predecible.

Apenas un año y meses después, el quinteto parece renovado. Y se nota a simple vista: a diferencia de lo que mostraron en el Parque O’Higgins, ahora el grupo apareció sobre el escenario dispuesto en la explanada de Matucana 100 animoso y uniformado con ropas blancas de pies a cabezas, renovando de paso su compromiso con un sentido del espectáculo que hasta hace un tiempo era parte importante de su marca registrada.

El ánimo es distinto y se evidenció en cada movimiento de Joseph Mount, el algo torpe líder y mente del grupo, que aprovechó cada instancia que tuvo para conectar con el público. Como cuando tras interpretar ‘Insecurity’, se percató de que la gente continuó coreando la melodía y decidió responder estirando la instrumental de la canción para luego agradecer y decir que fue “hermoso”. También en su sorpresa cuando los fanáticos corearon varias de las canciones de “Metronomy Forever”, el disco que venían a presentar y que editaron recién en septiembre pasado.

Claro que la conexión comenzó mucho antes: apenas salió a escena, la banda comenzó una fiesta que pasó por todos los estados partiendo por la explosión contenida de ‘Lately’ y siguiendo con la euforia de ‘The Bay’. En la interpretación de ésta última fue donde comenzó a brillar la figura de Olugbenga Adelekan, el carismático y excelente bajista que se lleva la atención de buena parte del show con sus ritmos sincopados y sus gestos para los fanáticos.

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Otra protagonista del show completo es Anna Prior, la icónica baterista del conjunto londinense que brilla con mayor fuerza hacia la mitad del setlist con ‘Everything goes my way’, canción que llevó la fiesta hacia un estado máscontemplativo y en la que además es la voz principal. Lucimientos más, lucimientos menos, Metronomy funcionó como un todo en el que cada parte encajó a la perfección, lo que se notó sobre todo en tracks potentes como ‘Corinn’, ‘The Look’ y la reciente ‘Wedding Bells’, pero también cuando las revoluciones bajan como con la irresistible introspección de ‘I’m Aquarius’.

Si hace dos años dejaron dudas, ayer, en un contexto muy favorable como fue Matucana 100 -que funcionó y sonó mucho mejor que en ocasiones anteriores como cuando recibió a Él Mató a un Policía Motorizado-, Metronomy por entero se vio disfrutando un show perfecto y compacto. Las casi dos horas y 23 canciones del concierto pasaron, de hecho, volando.

Tras la noche de ayer, el hecho de que el disco que trajo de vuelta a la banda lleve por título “Metronomy Forever” parece todavía más una epifanía: después de lo incierto que parecía el futuro hace dos años, hoy parece ser que habrá Metronomy por siempre.

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Fotos: Claudia Jaime


Periodista. Director de Melómanos Magazine (@ignaciosilvva).

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