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El cambio de planes de Felicia Morales

El cambio de planes de Felicia Morales

La pandemia truncó un viaje que significaría una nueva etapa en la vida de la cellista y corista más conocida del pop chileno. Recluida en su departamento, en esta entrevista habla del nuevo escenario, sus nuevas canciones y su debut como cantante. “Vienen sorpresas”, adelanta.

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Aunque recalca que no es de hacer planes, Felicia Morales asume que para la primera parte del 2020 había proyectado una idea que cambiaría su vida. Al menos en lo inmediato. La música -que durante la última década se ha hecho un nombre acompañando a artistas como Gepe, Mon Laferte y Alex Anwandter– había decidido ir a probar suerte a México, sin un itinerario claro pero con la intención de pasar una temporada larga en el país del norte.

“Esto es tal vez lo que más había planeado en mi vida”, resume. “Compré los pasajes con anticipación, vendí cosas de mi casa y todo. Aunque igual todo era medio ‘Into the Wild’. Sólo sabía que quería estar allá, ver qué pasaba, conocer gente y aprender cosas”.

Entonces llegó la pandemia.

Recluida en su departamento en Providencia, Morales cuenta a través de Zoom que aunque el encierro la tiene tranquila (“En general las cosas que hago son súper indoor, así que he llevado bien la cuarentena”), hay frustración porque los planes se truncaron por cosa de días: “Tenía pasajes para el 25 (de marzo) y empezó a quedar la zorra el 15. De hecho mi ropa está en México porque ya la había mandado”, dice entre risas.

Pero la nueva realidad no alteró otros objetivos que tenía en agenda. La primera semana de mayo, de hecho, Felicia estrenó ‘Sincronicidad’, su primer single del año y la canción de sonido más pop de las que ha editado en un recorrido solista que comenzó en 2013 con un EP homónimo y continuó un año después con el elepé “Agosto” (2014), ambos trabajos instrumentales.

VENTA DE GARAGE

Más allá de ser la principal cellista del pop local, Felicia ha construido un universo en el que conviven elementos diversos como su peluquería –Salón Felicia-, sus bordados, sus vlogs en YouTube y actividades que organiza en su departamento. Fue precisamente en una de ellas, una venta de garage, que conoció a Francisco Victoria.

“Él pololea con alguien que quiso venir, así que vino para mi casa. Después nos pillamos en las calles y pasó un tiempo hasta que coincidimos tocando en la banda de Álex (Anwandter)”, recuerda ahora Morales.

Con el pasar de los años esa conexión sería fundamental: Francisco Victoria terminaría colaborando en la composición y la producción tanto de ‘Sincronicidad’ (donde además canta a dúo con Felicia) como de ‘Mentir’, el single que la música lanzó a mediados del año pasado y con el que estrenó su faceta de cantante luego de sus dos trabajos instrumentales.

“Hemos hecho una amistad súper bonita, hablamos todo el tiempo. Y ha sido bacán poder trabajar con él y que él haya aceptado porque estaba ahí full trabajando -como productor- con Princesa Alba, haciendo súper éxitos, y llegué yo con mi cancioncita ‘Mentir’ en la pará ‘¿Quieres trabajar conmigo?’. Fue muy bacán que aceptara y también fue una oportunidad para él de cambiar del rollo ultra hit a algo más indie, más personal”, sintetiza Felicia.

Felicia Morales y Francisco Victoria

Felicia Morales y Francisco Victoria. Foto: Mila Belén

-¿Cómo fue que nació esta canción, cómo se dio ese proceso?

-Lo que pasa es que yo tenía esta idea. Estas dos canciones que he compuesto han sido como que sale la canción y sale entera, sale la idea y el título. Con el Francisco somos súper amigos, entonces es súper bacán porque tengo la confianza para mostrar las cosas pese a que soy súper vergonzosa. A él le llevo unas maquetas espantosas grabadas con el celular y al tiro le cacha el rollo. Le mostré esta canción y él tomó ahí su labor de productor y le hizo unos cambios grandes a la estructura y la instrumentación. Yo tenía esta idea de hablar de esa situación, de encontrarse con alguien y conectar y apreciar el momento. Y trabajándola, al final la hicimos a medias, él se metió mucho en la composición y lo más natural era cantarla los dos no más.

-¿La maqueta que le llevaste tenía ese rollo más pop?

-La hice en piano, en un tecladito que está justo debajo de mi cama, donde estoy sentada. Era en piano, canté encima y la grabé con el celular tirado por ahí. Incluso la grabé aquí mismo.

-En el comunicado de ‘Sincronicidad’ decía que se influenciaron en Pat Metheny. ¿Fue tan así la cosa?

-Lo que pasa es que en estas jornadas de trabajar y de juntarnos con el Francisco, en algún momento yo le conté que cuando era chica escuchaba mucho a Pat Metheny porque, bueno, mi papá es músico como en el rollo jazz. Hacíamos muchos viajes porque yo soy de Concepción y veníamos a ver a mis abuelos acá en Santiago, y Pat Metheny era como la banda sonora. Entonces tenía muchos recuerdos, lo asocio a un rollo muy familiar de cuando yo era muy chica. En algún momento conversamos de eso y el francisco fue como «‘¡Hueón, yo también! ¡Escuchaba lo mismo!». Y de repente yo empezaba a tararear una canción y él la seguía. Y trabajando juntos de repente fue como, no sé, darle un toque a las guitarras. Hay una canción de Pat Metheny que se llama ‘Slip Away’, que siento que tiene como un algo, un brillo, medio parecido a ‘Sincronicidad’. Por eso, era darle un poco un toque.

-Además de Francisco Victoria, tus dos últimos dos singles los grabaste junto a Cristóbal Carvajal. ¿Cómo se dio que trabajaran juntos?

-Al Cristóbal lo encontré porque una vez la banda Carnet de Baile me invitó a tocar en un single y yo toqué cello, y fui a grabar al estudio de él que se llama Kinshasa y me pareció súper bacán porque él ha sido la única persona que me ha grabado que me hizo sugerencias de arco en cello, ¿cachay? Después caché que él es contrabajista. Después, yo estaba haciendo esta banda sonora de la película, cambié mi equipo de trabajo porque estaba trabajando con otras personas, y me acordé del Cristóbal porque sabía cómo grabar bien el cello. Entonces ahí partí trabajando con él y lo metí en todos mis próximos trabajos.

-¿Y qué te parece la recepción que ha tenido el single?

-O sea, es todo muy raro porque yo había publicado discos instrumentales que tienen otro tipo de movimiento, que es mucho más piola. Igual tuve que dar entrevistas y cosas, pero era todo más tranqui. Ha pasado harto tiempo igual de esos discos, y ahora todo es muy de redes sociales, todo muy rápido. No estoy acostumbrada a este ritmo. Esos días de lanzamiento estuve media así como «¡Whoo! ¿Qué está pasando?», pero ultra feliz porque de verdad he recibido súper buenos comentarios a la gente le ha gustado caleta. Ahora justo me avisaron que pusieron la canción en otra lista de Spotify. Me da risa porque yo no cachaba ese rollo; yo no cacho nada de estas cosas, estoy aprendiendo. Para mí es como sorprendente todo, cómo funciona. Hay una chica que ahora me está ayudando con las entrevistas y me manda todos los días un correo con lo que tenemos confirmado y yo lo anoto en una agendita. Y tengo que hacer las publicaciones a ciertas horas y esas cosas. No me acostumbro, yo soy un poco más de procrastinar, más al lote.

HIPPIE

Felicia Morales por Mila Belén

Foto: Mila Belén

Dos aspectos de ‘Mentir’ llamaron la atención apenas se estrenó, a mediados de julio del año pasado. La primera era que en ella Felicia por primera vez cantaba en primer plano, luego de años entre roles de corista y trabajos instrumentales. La segunda era la letra de la canción: además de mostrar su voz, Morales lo hacía con un tema profundamente personal sobre un doloroso proceso de su vida personal que tiempo antes había revelado.

“Esa canción la compuse en un viaje muy bonito que hice a México con la Mon (Laferte). Pasé el año nuevo del 2017-2018 en Oaxaca, me invitó ella, fue increíble. Y la compuse allá en un instrumento que toco que se llama Q Chord. Salió entera y quedó tal cual; de hecho parte con un ruido de mar porque queríamos rescatar que se hizo en ese lugar”, recuerda Felicia.

“Pero salió más de un año después. Me tomé el tiempo, porque era exponerme súper brígido y fue un proceso súper largo el recuperarme de todo ese episodio. Entonces tampoco era llegar y sacarlo; era súper fuerte para mí. Igual fue súper terapéutico. Fue como un cierre de todo ese episodio”.

-¿Tuvo ese efecto la canción?

-Sí, sí. Pero igual fue súper fuerte sacarla, porque le llegó a mucha gente y me llegaron como chorromil mensajes de personas a las que les llegó, contando su historia. Recuperarse de algo así es un proceso muy largo y como que, no sé, ahora estoy full bien pero la cuestión no es pareja. De repente es muy brígido que te lleguen tantos testimonios de cosas tan fuertes, y como uno es una persona normal y no es para nada terapeuta, es complicado lidiar con que te tiren historias tan brígidas y no tener cómo ayudar, no tener las herramientas para manejar tus emociones para que la cuestión no te afecte tanto, ¿cachay? Entonces fue fuerte. Pero por otro lado fue muy bonito porque es bacán que a la gente le llegara a ese nivel la canción, el tema, y que también sientan la confianza como para contarme a mí esas cosas.

-Igual puede que la canción le haya servido a gente que estaba pasando por situaciones así.

-O sea, siento que todo eso. La gente todavía lee el testimonio y me escribe cosas. Entonces siento que esas cosas estén ahí, sirve. Y también me sirve a mí.

-Y en cuanto a cantar. ¿Cómo se dio ese proceso?

-O sea, todo partió por un rollo bastante práctico: años de llevar un violoncello, años de acarrear un teclado pesado. A veces pensaba que era bacán ser corista porque no tenía que acarrear nada. También siempre estuve haciendo coros en las bandas a las que acompañé, entonces siempre me gustó cantar, sólo que siempre fui como buena acompañante, por decirlo de alguna manera, aunque suena raro que lo diga yo. Funcionaba bien acompañando, pero tenía la inquietud de hacer algo yo cantando. Siempre quise hacerlo, y siento que necesitaba tiempo como para ir preparando. Algo que fuera como gradual, ir lanzando cosas más piola: lo instrumental, hacer los coros y preparar todo esto para lanzarme como a pequeños pasos hasta estar preparada igual porque es cuático. Yo admiro caleta a la gente que se lanza tan joven y es cantante y todo. Para mí, no sé, es que mi personalidad igual es desde la timidez. Pero llegó el momento en el que ya me lancé no más, porque era lo que quería hacer hace mucho tiempo.

-Lanzaste estas dos canciones en un periodo de tiempo relativamente corto y cuando pasa eso uno piensa en un disco. ¿Piensas en eso o estás sacando las canciones a medida que salen?

-Bueno, vienen sorpresas. Si te fijas, el arte de los dos singles los hizo la misma persona. Entonces el plan es que estas publicaciones tengan su casita, que no sabemos si va a ser una pequeña casita o una gran casita. Se van a agrupar en algo que todavía no sé cómo va a ser porque estoy en ese rollo de cachar qué va a pasar con el futuro. No sé, en este momento yo iba a estar en México, el plan era componer o en volá no, no sé. Ahora que lo pienso, tal vez soy súper hippie.

Fotos: Mila Belén


Periodista. Director de Melómanos Magazine (@ignaciosilvva).

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