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30 años: Los Prisioneros – Corazones (1990)

30 años: Los Prisioneros – Corazones (1990)

Muchas cosas cambiaron en Chile con la llegada de los años 90. La dictadura había finalizado después de 17 largos años dando paso a un nuevo proceso democrático en el país, al cual pasaríamos a referirnos como período de “transición”. Los Prisioneros, la banda oriunda de San Miguel y uno de los emblemas de la oposición cultural al régimen, había comenzado su propia transición: el guitarrista Claudio Narea anunciaría que dejaba la agrupación.

Bajo este nuevo contexto el cuarto trabajo de la banda sería también, según la opinión de muchos, el primer trabajo en solitario de Jorge González. Un álbum compuesto y grabado en su totalidad por el líder de la banda, en otro país y bajo el alero de un productor de la talla de Gustavo Santaolalla.

A 30 años del lanzamiento del álbum, recordamos como en esta breve etapa el conjunto se alejó de las letras contestatarias y del rock más tradicional para probar un nuevo sonido que le abrirían las puertas a un mercado más internacional y terminaría valorándolos como una de las bandas más importantes de Latinoamérica.

No por nada es también uno de los álbumes que más dividió a la crítica en su momento. Los puristas no vieron con buenos ojos la ausencia de Narea en la guitarra, quien se inclinaba más por el rock que había caracterizado a la banda hasta entonces, en contraposición con el cambio hacia el electropop de «Corazones». Por otra parte, la ausencia de letras abiertamente contestatarias en un álbum que hablaba principalmente sobre el desamor fue percibida como un aburguesamiento de parte de González.

Pese a que en sus trabajos anteriores ya podía empezar a sentirse un cambio en el sonido, «Corazones» se sintió como algo completamente distinto a lo que la banda había hecho hasta el momento y no solo en cuanto a sonido. Lo que en algún momento fue alimentado por el resentimiento de crecer en un Chile autoritario y represivo se había transformado en la expresión de la tristeza de un país que estaba demasiado roto.

En ‘Tren al sur’, un joven recuerda con nostalgia los viajes fuera del litoral central, como extrañando la existencia de tiempos más simples. Es un prefacio perfecto para lo que venía en los siguientes temas. En el presente de «Corazones», quien habla tiene el corazón roto y está decepcionado de la sociedad que alguna vez defendió. En ‘Amiga Mía’ tiene que decir adiós a un amor que nunca encontró su momento, lo que se prolonga en ‘Con Suavidad’. En ‘Cuéntame Una Historia Original’, una voz cínica pero potente ironiza con la rutina de la que todos son prisioneros. El clímax llega con ‘Estrechez de Corazón’ obra culmine del despecho y el desamor. ‘Es Demasiado Triste’ es el adiós y, por ende, un buen cierre para un disco que es en sí una despedida: una despedida a una época, a una amistad, a un amor y a una generación.

Hoy, en un nuevo aniversario de su lanzamiento, el álbum tiene un lugar especial en la historia de la música chilena. Los años lo han visto crecer y lo que en su momento pareció una movida arriesgada fue en realidad un augurio de los sonidos que se escucharían cada vez más fuerte en el país. Una nueva generación de artistas, que eran niños cuando el disco fue lanzado, actualmente señalan a la banda y en especial a este disco como sus principales influencias. Entre ellos hay artistas como Pedropiedra, Gepe, Alex Anwandter y Javiera Mena, quien grabó un cover de ‘Amiga Mía’ para la banda sonora de la película «Joven y Alocada» (2012).

El 2012, en el marco del festival Primavera Fauna, Jorge González tocó «Corazones» de manera íntegra, cerrando con éxito en un escenario donde el público pertenecía a una generación completamente distinta a la que lo recibió en 1990 y que disfruta el disco sin los prejuicios ni la estrechez de corazón con la que fue escuchado en su momento.


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