Las convicciones de Adione

Luego de firmar con Warner Music, el rapero de Coquimbo estrenó -a fines de abril- ‘Tal como soy’, una canción que tras su sonido comercial y su sentido romántico esconde un potente mensaje político inspirado en el Estallido Social. “Siempre he estado ligado al amor, pero también tengo esto de darle contenido a mis canciones así que busqué el equilibrio para mi carta de presentación en la industria musical más profesional”, explica.

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Era un día como cualquier otro en la vida de Carlos Araya (25) -o Franco, como prefiere que le llamen. Hasta que un mensaje de Whatsapp rompió la cotidianidad.

«Imagínate que de la nada te manden una foto y te veas en una gigantografía. No lo podía creer», recuerda entre risas el cantante, volviendo al momento en que recibió por sorpresa una instantánea que luego colgó en su perfil de Instagram.

Encuarentenado en su casa en Coquimbo, el rapero cuenta con una sonrisa cómo han cambiado las cosas en el último tiempo: además de confinamiento, pandemias y regresos a su hogar de infancia, el artista conocido como Adione ha vivido toda una revolución personal desde que a fines del año pasado Warner Music lo firmara como la nueva contratación de su catálogo local.

El primer fruto de la alianza llegó en los últimos días de abril con ‘Tal como soy’, un single de sonido pop y letra tan romántica como política que grabó en Argentina y que tras poco más de un mes concentra nada menos que medio millón de views en YouTube.

UN OJO DE LA CARA

Antes del rap, en la vida de Adione estuvo la poesía. “Pasaban cosas en mi casa y simplemente la manera de desahogarme era pescar un papel y un lápiz. A veces no tenís un psicólogo en el colegio, pero sí tenís un cuaderno”, explica el músico sobre los inicios de una faceta que lo llevó a ganar concursos y que aún hoy mantiene activa, con proyectos de editar un libro que ha estado escribiendo en cuarentena.

El salto al rap fue natural, pero la poesía inculcó en Araya la preocupación de encerrar en sus líricas temáticas personales y alejadas de la vida en la calle como tópico. En eso encontró un aliado en Drefquila, quien mucho antes de convertirse en uno de los principales nombres de la música urbana local luchó junto a Adione por un espacio en la escena de rap de Coquimbo.

“Esa escena era chica y los raperos ya tenían su edad. Con el Dref somos amigos de chicos, del colegio, y nosotros éramos dos cabros chicos distintos para ese tiempo. También había mucha ignorancia, porque cuando eras rapero y no hablabas de la calle, de esto y de lo otro, era difícil encajar”, sintetiza el cantante. Y agrega: “Entonces para el Dref y para mí fue súper complicado encajar porque en Coquimbo no había apoyo de los pares, de los colegas”.

Ya en 2019, firmado por Warner y con Drefquila como parte de la misma multinacional, Adione tomó la influencia de la poesía, su visión y la inspiración que brindaba el contexto del Estallido Social para componer ‘Tal como soy’, una canción que mezcla retórica romántica con frases de fuerte carga política como «Vivir en chile cuesta ojo de la cara literal, y aún así tu solo tienes ojos para mi».

Adione en Tal Como Soy

Foto: Danko Mursell/Warner Music

-Es valiente incluir esa carga política en un primer single con un sello como Warner.

-Lo que pasa es que justo cuando firmé por Warner vino el Estallido Social. Yo me había ido a Argentina a grabar los primeros singles, vuelvo a Chile y después me voy de nuevo a Argentina, y realmente estaba así pero mal. Siempre he estado ligado al amor en el sentido de hacer canciones románticas, pero también tengo esto de darle contenido a mis canciones, de darle harta letra, así que busqué el equilibrio para mi carta de presentación en la industria musical ya más profesional.

-¿Te tocó vivir parte del proceso del Estallido en Argentina?

-Me tocó vivirlo en Argentina, claro. Fue brígido, hermano, fue brígido. No sé, yo tenía un amigo (Romario Veloz) acá en la cuarta región, un tipo con el que íbamos a freestalear, y lo mataron. Pasaron cosas heavy.

-¿Eras cercano a Romario?

-Sí, nosotros freestaleábamos en las plazas, andábamos ahí siempre improvisando, y de repente pasa esto. Yo soy de Coquimbo, donde todos se conocen. Voy a un lado y todos se ubican, entonces es súper fuerte. Acá tú sueles conocer a todos y es súper difícil vivir esa situación, hermano: no entender por qué están pasando tantas injusticias, sentir esa impotencia. Necesitaba contarlo. Había algo que necesitaba contar, por eso escribí eso.

-De la canción llama la atención su sonido, más pop de lo que se te conocía y con la guitarra que la guía. ¿Buscabas ese sonido más comercial?

-Sí, de todas maneras. De hecho, ese era mi desafío importante, porque si quieres llegar con un mensaje no sirve de nada que no modifiques ciertos ritmos que no te permiten llegar a más gente. Necesitas llegar a más gente, necesitas hacerlo más comercial, más radial, para que tenga más cabida. Tú puedes hacer algo muy bueno, de mucha letra, pero si eso no puede tocar la fibra, no puede llegar a la radio, no puede masificarse, no sirve de nada.

-¿Con quién trabajaste en producción?

-Sabís que con ‘Tal como soy’ pasó algo súper interesante. Esta canción la fui a grabar allá y era pura guitarra y voz. Era una canción acústica, no tenía nada más. Era una canción acústica que había quedado ahí, pero llego a Chile y fui a la casa de un amigo que es productor, el Pato (Looseboi).

Él me pidió que le mostrara lo que había grabado en Argentina y le mostré otras canciones porque esta la tenía más personal, era más mía. Y en una le digo «mira, tengo esto que es más acústico». Y el loco la escuchó y me dijo «No, pero hueón, me gusta mucho la letra y a esta hueá yo le puedo sumar una instrumental, meterle mano». Fue él el que hizo la pista de esta canción. Imagínate: grandes producciones en Argentina y todo, pero el que hizo la instrumental y el que craneó todo fue un amigo de acá de Chile.

THE REAL EDUCACIÓN GRATUITA

Adione vuelve a la imagen de la gigantografía en Plaza Italia para graficar cómo han cambiado las cosas en el último tiempo.

«No sé, de repente uno tira la talla, así como ‘Algún día voy a estar en un letrero gigante, voy a estar en las tiendas, voy a estar en las radios’. Y es increíble cómo después lo vas logrando. Y eso es trabajo y convicción, hermano. Desde niño, a pesar que iba nadando un poco contra la marea al darle tanto contenido a mi música y desligarme un poco del ritmo, también sabía que yo tenía cosas que entregar y que podía lograr lo que yo soñaba. Y se logró», resume.

«Y estar en Plaza Dignidad… todo se enlaza, hermano. El universo es así: le das la energía y el trabajo a algo y se te devuelve con creces».

-¿Qué tan importante es que las canciones tengan un mensaje?

-Es todo, hermano. Es importantísimo. O sea, hasta cuando hago un tema de desamor lo hago queriendo dejar un mensaje de amor propio. Siempre que hago algo trato de dejar un mensaje, trato de decir lo que pienso. Para mí es crucial. O sea, si ahora ya firmado por un sello y todo, hago una canción de pistolas y esas cosas, puta, yo estaría mal. Y no por engañarme a mí mismo en la música, sino que por los valores que me dieron desde chico, a pesar de que vengo de un lugar súper brígido y de un entorno súper hostil, mis viejos me dieron valores para tratar de ser alguien en la vida.

Entonces quiero lo mismo para los demás, y hoy en día la música es la educación gratuita, hermano; es la the real educación gratuita. Hoy en día son muchos los niños que escuchan, entonces uno tiene una responsabilidad y hay que tomarlo como tal. Si mis temas van a basarse en la violencia, no creo que tenga mucho sentido hacerlos. Por más bien que puedan sonar.

-En ‘Si Mañana Muero’ dices que prefieres pedirle un feat a Víctor Jara que a Tupac. ¿Qué tan importante es para ti, aparte del mensaje, que la música que se hace acá tenga una raíz, una identidad local?

-Totalmente. Esa frase que citaste, qué bueno que la rescataste porque yo lo que más amo es la música, más que lo que pueda representar gente como Tupac o Notorious Big. También siento que hay que dejar en claro las raíces que tenemos en Chile y lo linda que es nuestra cultura y nuestra música chilena. Si te ponís a pensar, esta de verdad es tierra de poetas. Yo soy de la cuarta región, de la tierra de Gabriela Mistral. O sea, tenemos un franja de tierra súper importante en cuanto al arte y hay que darle duro a eso, valorar la música chilena y las raíces que tenemos.

-Si tomas en cuenta tu preocupación por el mensaje y las raíces, ¿cómo crees que se está haciendo eso acá, en el rap o el trap? ¿Ves que hay una mirada al respecto?

-Hay tipos que son súper trabajólicos, porque los tipos que están sonando en el trap son súper trabajólicos, súper de hacer música y de fluir a cada rato. Realmente son capísimos en lo que hacen. Ahora, si me preguntai si siento que están ligados a las raíces, no sé si tanto. No sé si cuando escucho una canción lo siento tan así, pero lo que me gusta de estos cabros es lo trabajólicos que son porque ser artista es complicado, hay que trabajar y darle duro. Pablo Chill-E sí es súper ligado a sus raíces chilenas, el tipo dice «yo soy chileno, yo soy de barrio y soy esto».

-Y reivindicó el ser flayte.

-Claro po. Eso es lo que valoro. Más que lo musical, valoro la identidad de cada persona, que el loco haya dicho que era flayte cuando los flaytes eran súper mal mirados. Ahora hay locos que quieren ser flaytes po. Es brígido. Esa identidad la valoro, hermano, la valoro caleta.

Foto: Danko Mursell


Periodista. Director de Melómanos Magazine (@ignaciosilvva).

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