Las raíces chilenas de Boy Pablo

El último fenómeno del indie lanzará en octubre “Wachito Rico”, un disco que además de marcar su debut en largaduración resalta desde su nombre el origen chileno de Nicolás Muñoz, el líder de la banda. Acá, el músico y compositor tras Boy Pablo desmenuza el trabajo, recuerda su paso por Blondie, habla de su amor por el fútbol y analiza su vínculo con el país. «Me siento como chileno aquí y noruego cuando voy a Chile», dice.

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Nicolás Muñoz (21) lanza una risa pícara apenas recuerda la anécdota. Luego relata: «No sé qué foto fue que puse en Instagram, pero alguien puso ‘Wachito Rico’ en los comentarios. Obvio que lo encontré chistoso».

Desde su casa en Bergen, Noruega, el músico explica vía Zoom las razones tras el nombre del disco con el que el 23 de octubre debutará en largaduración con Boy Pablo, la banda que lidera y con la que en 2017 alcanzó la fama luego de que su video de ‘Everytime’ se transformara -cambio de algoritmos de por medio- en un viral de YouTube.

Aunque el nombre, una expresión típica de acá, tiene también otra raíz: el origen chileno de Muñoz, cuyos padres emigraron desde Santiago antes de su nacimiento. «Así que la expresión ‘Wachito Rico’ la he escuchado harto acá en casa porque mi mami mira harto las teleseries de Chile. Entonces la había escuchado y me llamó la atención», dice.

«Haciendo el álbum estaba pensando en cómo se iba a llamar, porque es difícil encontrar un nombre para un disco. Pero cuando decidimos que iba a estar basado en una persona, en un personaje, encontré chistoso llamarlo ‘Wachito Rico’. No es un nombre, pero puede sonar como un nombre. Y también es una expresión chilena».

SI QUERÍS

Cuando a comienzos de año se desató la pandemia del Coronavirus, Nicolás junto al resto de Boy Pablo -una banda integrada básicamente por amigos del colegio- estaban de gira por Europa. «Nos quedaban dos shows cuando nos dijeron que nos teníamos que ir para la casa. Fome», rememora ahora el músico en un español/chileno fluido.

Luego agrega: «Cuando llegamos a Noruega nos dijeron que nos teníamos que quedar en la casa por 14 días, y menos mal mi hermano mayor es mi tour manager, así que estuvimos en cuarentena juntos en una cabaña. Ahí mis papis me trajeron las cosas para grabar, mi home studio. Con eso grabé, y jugué al PlayStation 4, Fifa, harto, harto».

Según sus palabras, la rutina de cuarentena («desayunábamos y no había nada más que hacer que grabar y jugar PlayStation») le permitió componer y grabar con libertad, aunque el grueso de “Wachito Rico” venía desde 2019: durante el segundo semestre, Nicolás aprovechó su show en el Festival Tropicalia para grabar en Los Ángeles y complementar grabaciones que ya habían comenzado en enero, cuando se recluyó en el estudio del también noruego-chileno Matias Téllez.

«Fue diferente porque yo no había grabado antes en estudio. Le pregunté a Sigmund (Vestrheim), mi baterista, si él quería tocar la batería en un par de las canciones. El resto lo hice yo. Esteban y Erik, que son mi hermano y mi cuñado, han sido de gran ayuda para hacer este LP. No hubiera sido tan bueno sin ellos», resume.

Los primeros adelantos del resultado son ‘Hey Girl’ y ‘I just wanna go home’, single y lado B que muestran los matices del personaje ficticio que Muñoz creó para “Wachito Rico” y que tienen su génesis en un proyecto anterior a Boy Pablo.

«Tengo un amigo que se llama Judah (Kubendran). Con él estuvimos en un proyecto juntos, nada grande, donde hacíamos canciones de estilo indie… bueno, la combinación de lo que a los dos nos gustaba hacer -explica Muñoz- De ‘Hey Girl’ en realidad él compuso todo el primer instrumental, pero no le gustaba tanto la canción. Yo le dije «¡¿Qué?! ¿No la vay a usar?», y él me dijo «No, no, úsala tú no más si querís». A mí me encantaba esa canción, así que le puse letra. O sea, la canción era mucho más tranquila así que la producción la hice de nuevo, la hice más upbeat, más alegre».

-¿Y qué hay sobre ‘I just wanna go home’?

-Esa canción también la hice con Judah, pero la letra no tiene tanta conexión con ‘Hey Girl’. La letra se trata justamente de madurar, ser adulto y lo difícil de eso. Andrea (Adland, compañera de colegio e integrante de Finding Neo), la chica que canta, escribió gran parte del texto, yo solamente ayudé con algunos detalles. Pero es realmente algo que los dos hemos sentido. Y todo el vibe que la canción nos dio nos llevó a cantar de eso.

-¿Cómo es generalmente tu proceso de composición?

-Yo siempre hago la música. La letra llega al final. La única canción que me acuerdo que la letra llegó mientras estaba haciendo la composición fue la de ‘Dance, Baby!’ (canta el coro), justamente en esa melodía. Pero siempre hago la música primero.

-«Wachito Rico» va a ser su primer LP como Boy Pablo. ¿Significa algo especial para ti?

-Por supuesto. Lanzar un LP es mucho más difícil en estos días que lanzar solamente un EP, porque no es suficiente con sólo 10 canciones buenas, tiene que ser una historia, tiene que ser algo más. Y los videos tienen que ser un universo, hay que crear un mundo con ese álbum. Eso es lo que hemos trabajado harto, con los videos que vamos a sacar ahora y, bueno, con las canciones. He tratado de hacer una historia cronológica con el álbum, y esa ha sido una cosa difícil de hacer pero creo que se ha logrado.

COLOCOLINO

Las raíces chilenas de Boy Pablo

«El fútbol en general me ha interesado harto», dice Nicolás Muñoz.

Nicolás saca cuentas y dice que entre 2006 y 2010 vino cuatro veces a Chile. De sus viajes, en los que visitó a la familia en Santiago y turisteó en Punta Arenas, recuerda una vivencia en particular.

«Fuimos a la final entre el Colo y el Audax Italiano en el 2007 o el 2008. Y tuve una buena experiencia ahí en el Estadio Nacional, creo que fue. Fui con mi primo Ricardo, él es colocolino, tiene todas las camisetas, va a todos los partido. Entonces él nos llevó», narra.

La historia va en sintonía con los primeros hechos anecdóticos que relacionaban a Boy Pablo con Chile: apenas se hizo conocido en YouTube comenzaron a circular fotos promocionales en las que se le veía con la camiseta de la Selección y luego apareció una sesión en vivo en una sala adornada con una bandera de Colo Colo.

«El fútbol en general me ha interesado harto. También seguí al Suazo y al Matías Fernández cuando estuvieron aquí en Europa», dice.

-¿Has estado permanentemente en contacto con la cultura de acá? Tu español es súper fluido.

-Sí, yo noto la diferencia cuando nosotros hablamos en que yo hablo mucho más lento. Me cuesta más porque tengo el noruego, tengo el inglés y tengo el español ahí. Tengo que buscar las palabras. Pero desde chico he estado en contacto con la cultura chilena, especialmente por el fútbol chileno. Me encanta el fútbol, sigo al Sánchez, al Vidal, al Bousejeaur. Bueno, y mis papis no son tan chilenos como para celebrar el 18 por acá, pero igual comemos empanadas para los cumpleaños, hacen diferentes comidas chilenas aquí. Me siento como chileno aquí y noruego cuando voy a Chile.

-Y en cuanto a la música, ¿has podido escuchar bandas de acá? En tu concierto en Blondie tocaste un cover de ‘Al pasar esa edad’.

-Mi papi me mostraba hartas canciones de la Nueva Ola. Bueno, él nació en los 50, entonces la música de los 60-70 es la música que él escuchó cuando tenía mi edad. Pero música chilena no he escuchado tanto, para ser honesto. A mi hermano le gusta el DJ Méndez (risas), así que he escuchado las canciones de él, pero música chilena actual no he escuchado tanto. La Mon Laferte, ella sí. Me gusta la música de ella, pero no hay mucha música de mi estilo, no ha pasado por aquí.

-¿Y cómo recuerdas tu concierto en Santiago? Hace poco se estaba viviendo lo de las protestas acá.

-Bueno, el concierto en Blondie fue el concierto más especial que he tenido. No solamente porque fui a Chile, sino que también por las circunstancias de lo que estaba pasando allá. Mi papis estaban como «no vayan a Chile, está peligroso», pero igual fuimos y fue una experiencia súper linda: tocar en Blondie frente a mi familia y a otros chilenos, y todo el público cantando con todo… fue increíble. Lo disfruté harto, fue el concierto más bonito que he tenido.

-Como en todo el mundo, acá te conocimos con el video de ‘Everytime’. Fue bien loco lo que pasó, el fenómeno, el algoritmo de YouTube. ¿Cómo recuerdas esa etapa y qué tanto de ese Boy Pablo queda ahora, que ya estás a punto de lanzar tu primer LP?

-Se siente como que ha pasado harto tiempo, pero son solamente tres años. Fue muy muy raro, fue muy de repente. Todo pasó por Internet, entonces no se sentía como que tenía más fama o más seguidores, solamente lo veía en los números en mi teléfono. Pero eso es lo que quería con mi proyecto: quería que mis canciones llegaran a los corazones de los que la escuchaban. Afortunadamente eso es lo que pasó y, bueno, fue surreal, porque nunca pensé que iba a pasar. Pero ahí me di cuenta de los demás artistas indie que también empezaron a ganar más fama, como Cuco, Clairo y Gus Dapperton. Y me di cuenta que esto era algo que no solamente pasaba con mi proyecto, era como una ola de este tipo de bandas. Como la Nueva Ola de los 60, pero ahora en 2017.

Fotos: Cortesía


Periodista. Director de Melómanos Magazine (@ignaciosilvva).

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