Arcade Fire: Magnánimo y maravilloso

Arcade Fire en Chile
Lunes 11 de diciembre, Movistar Arena
Produce: Lotus Prod

Uno de los mejores conciertos del 2017 se llevó a cabo el lunes en el Movistar Arena. Luego de 3 años, Arcade Fire volvió a Chile para dar por primera vez un show exclusivo. Para todos aquellos que los vieron en el festival Lollapalooza el 2014 la vara quedó alta, sin embargo, en esta ocasión las expectativas fueron completamente superadas.

A eso de las 21.15 comenzó el show de luces e imágenes en la pantalla con el símbolo ‘EN’ (Everything now). Aún estaba llegando gente y los nervios se comenzaban a sentir. Simulando una batalla de boxeo entraron los canadienses al escenario para dar inicio a casi dos horas y media de música en vivo.

‘Everything Now’ fue la canción idónea para iniciar el concierto y demostrar que Arcade Fire es una de las mejores bandas del momento. Le siguieron ‘Rebelion’ y ‘Here comes the night time’, una seguidilla de hits que encendieron a los fans que corearon todas las canciones y, además, plasmando el buen directo que tiene el grupo.

Luego retornaron a su primer disco, “Funeral”, tocando ‘Haiti’ interpretada por Regine Chassagne. El público estaba tan encantado por la potencia y calidad de los canadienses que incluso con ‘Peter Pan’, una de las canciones menos aclamadas de su último disco, disfrutaron y cantaron junto a Win Butler.

Las canciones de Arcade Fire se componen de distintos sonidos, por lo que utilizan muchos instrumentos que fueron rotando a lo largo del show, usando desde instrumentos tradicionales como guitarras, baterías, piano, teclados, bajo, hasta las icónicas botellas de vidrio que empleó Regine para realizar la melodía de fondo en ‘We don’t deserve love’.

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Los canadienses son cautivantes porque no son estáticos: cada integrante toca más de un instrumento, por lo que se van rotando para emplear los distintos elementos musicales según lo que requiera la canción. Por ejemplo, en ‘Neon Bible’ Butler estuvo en el micrófono, en compañía de una guitarra eléctrica, mientras que en ‘Reflektor’ solo cantaba, lo que le daba una mayor movilidad con el público.

Regine por su parte es encantadora, ella captura al público con su baile y su alegría, cautivando a las y los espectadores. En ‘Electric Blue’ hizo danzar a todos los fans y en ‘Sprawl 2’, una de las canciones más cantadas de todo el concierto, finalizó agitando unas cintas de color metálico, dando un toque más alocado.

No todo fue euforia y baile, ‘Neon Bible’ inició la parte más tranquila y emotiva del concierto, pero, sin duda alguna, ‘My body is a cage’ fue la canción más emocionante. El escenario semi iluminado y el sentimiento de Butler al interpretarla erizaron los pelos.

El show fue muy completo porque todo encajaba perfecto: el juego de luces, el sonido de la banda, su puesta en el escenario y el público cantando. Los canadienses tienen seis discos y supieron armar muy bien su setlist, incluyendo todos los hits que sus fanáticos querían escuchar.

Otro punto muy importante es la alta interacción de Arcade Fire con el público, muchas canciones las alargaron y Butler a sus fans a cantar los coros apuntándolos con el micrófono. Un punto álgido del concierto fue ‘Afterlife’, momento en que Win bajó del escenario y caminó entre sus fanáticos interpretando la canción. Después de esta instancia, muchos se dieron por pagados.

En sus shows las bandas comúnmente lo dejan todo en las últimas canciones, donde sueltan toda la energía y se complementan con el juego de luces. Arcade Fire tiene una puesta en escena tan completa que interpretan sus temas con tanta potencia, calidad y veracidad, que pareciera que cada canción que tocan es la última del concierto. Esto se vio en una seguidilla de canciones como ‘Ready to Start’, ‘Reflektor’, ‘Creature Comfort’ y ‘Power Out’.

Antes de terminar el show, los canadienses abandonaron el escenario por un momento y ningún espectador se movió un centímetro de su lugar. Volvieron para tocar ‘We don’t deserve love’ y ‘Everything now (continued)’ y comenzar a despedirse. No obstante, los músicos eligieron ‘Wake up’ para cerrar este tremendo concierto y fue más perfecto de lo que todos imaginaban. Todos los y las asistentes de Movistar Arena estaban de pie, cantando con esas ganas que no siempre se ven en vivo.

Tocando sus instrumentos y caminando entre el público, se despidieron los integrantes de Arcade Fire, finalizando uno de los conciertos más completos, cautivantes y buenos de este año. Sin duda, los fanáticos quedaron satisfechos y con un vacío en el corazón. Lo único que queda por hacer es escuchar su música y esperar su retorno, para que vuelvan a superarse a sí mismos.

Fotos: Carlos Müller


20 años, estudiante de periodismo de la Universidarks de Chile. Muy diversa musicalmente, muy melómana. Cuando estoy conversando y escucho una canción que me gusta mucho, siempre termino cantando.

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