Las distancias de Niños del Cerro

Los tres años que pasaron entre “Nonato Coo” (2015) y “Lance”, el segundo disco que Niños del Cerro estrenó hoy, no fueron calmos. Por el contrario, fue el periodo más intenso que haya vivido la joven banda. Viajes, nuevos integrantes, cambio de sello y la transformación de toda una escena de la que tomaron distancia; acá ellos mismos relatan el proceso que los llevó a crear su trabajo más maduro y ambicioso a la fecha.

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Simón Campusano tenía listo el plan. Los pasajes estaban comprados hace tiempo. En parte por eso decidió de todas formas tomar el vuelo que a mediados del año pasado lo llevó a Europa, a pesar de lo que por ese entonces estaba sucediendo en Santiago.

“Viajé en julio y estuve tres meses viviendo en la casa de un tío, en París. También aproveché de ir a Barcelona, hay varios amigos chilenos allá”, relata ahora el músico que en mayo, apenas unos meses antes de viajar, había grabado junto a sus compañeros buena parte de lo que sería el segundo disco de Niños del Cerro, la banda que encabeza y con la que a fines de 2015 debutó en largaduración con “Nonato Coo”.

Casi un año tuvo que pasar para que el proceso finalizara: hoy la banda presentó “Lance”, 9 nuevas canciones que materializan una nueva etapa del quinteto, ahora bajo el alero del sello Quemasucabeza, y que mañana tocarán en vivo en el show de Club Fauna que los reunirá con Animal Collective y Father John Misty. Eso sí, entre el inicio de ese viaje y el estreno del álbum fueron muchas las cosas que cambiaron.

PIZZAS

La primera pista del disco llegó hace más de un año en formato single: en junio, un mes antes del viaje de Simón, la banda estrenó ‘Contigo’, su primera canción inédita desde “Nonato Coo”. En ese entonces el escenario completo era distinto.

Cuando comenzaron a trabajar en el sencillo, de hecho, la idea del grupo era grabar el disco junto a Cristián Heyne, con quien se habían puesto en contacto a raíz de “NMC”, el compilado de la escena de pop local que tenía a Niños del Cerro como uno de sus pilares y en cuyos créditos aparecían como gestores el propio productor junto al periodista Andrés Panes.

“Yo conocí a Heyne en una primera reunión del compilado que fue en a fines del 2015. El “Nonato Coo” había salido hace como un mes. Me acuerdo que nos juntamos, lo conocí y buena onda. Después él me volvió a hablar otro día x y me dijo que nos juntáramos. Yo no cachaba qué onda. Era como el 30 de diciembre, faltaba poco pal año nuevo del 2015, y ahí me dijo que quería hacer un disco con Niños del Cerro. Fue la raja porque igual era Heyne po”, recuerda ahora Simón, mientras elige un té para tomar en un café de Av. Santa Isabel. A su lado Felipe Villarrubia (Blondi), el bajista del grupo, selecciona el mismo.

“Ahí le dije que todavía no teníamos un disco; recién había salido el “Nonato Coo””, prosigue el vocalista. “Así que le pedí que nos esperara y que siguiéramos en contacto y trabajando. El 2016 nos juntamos harto a reuniones de preproducción y yo le mostraba lo que teníamos avanzado y en lo que estábamos trabajando. Él estaba con otros proyectos, otras cosas. Finalmente empezó a salirse de muchos proyectos por hueás personales, pero alcanzó a preproducir y a grabar maquetas de ‘Contigo’, que lo grabamos en enero del 2017 en el estudio de él”.

Ya sin Heyne en el equipo, la banda se enfocó en la tarea de buscar con quien grabar y producir la placa. Así llegaron a Víctor Muñoz, un ingeniero y productor a quien habían conocido tiempo antes, en las sesiones del programa de Super45 en Radio Zero. Con él finalmente grabaron “Lance” entre los estudios Nancy 57 y Panzón, su home studio.

“Después de eso Heyne estuvo como al margen, pero siempre mandaba feedback, hartos mail, harto comentario. Se rajó con comida cuando grabamos después en mayo en ese estudio, ya con el Víctor asumiendo las labores de producción junto con nosotros. Me acuerdo que Heyne había cocinado cuando grabamos ‘Contigo’, y había cocinado súper rico igual. Entonces después el hueón no pudo ir a la grabación, pero lo hueveamos caleta pa que se rajara con comida. Y de repente llegaron unas pizzas del Papa John’s que nos había mandado. Al final por eso igual lo pusimos en el disco como catering, porque fue una figura que seguía estando ahí”, cuenta entre risas Campusano.

Con Muñoz el grupo se lanzó al objetivo de grabar un trabajo con la premisa de hacerlo en mejores condiciones que “Nonato Coo”, cuya producción tuvo lugar en la casa de Simón junto al productor Álex Rojas (el mismo tras “Temporada”, de Patio Solar). “Había varias expectativas más técnicas. Queríamos grabarlo en un lugar mejor. Siempre comparábamos con el “Nonato” y nos alegrábamos de que ciertas guitarras sonaran mejor, o que pudiéramos hacer cosas que intentamos hacer en el disco anterior pero que no pudimos por los medios técnicos. De eso nos sirvió la referencia del “Nonato”: de punto de comparación”, argumenta el frontman.

MALA ONDA

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Desde la izquierda: Diego Antimán, Ignacio Castillo, Simón Campusano, Felipe Villarubia y José Mazurett. Foto: Mila Belén.

‘Contigo’, eso sí, fue una pista engañosa. El aire festivo y alegre de la canción contrasta con el resto de “Lance”, un disco de canciones que la misma banda define como “mala onda”.

“Es que yo siento que si el “Nonato Coo” era pop medio esquivo, éste es más esquivo todavía. Te entrega momentos más pop incluso, y luego momentos mucho más mala onda, largos. No sé si tediosos, pero como que te exige más, te descoloca”, explica Campusano.

Villarubia, a su lado, complementa: “Es una actitud medio mala onda. Es como “ya, vay a escuchar ‘Contigo’, pero después tenís 15 minutos de ruido, te querís matar, te duelen los pies””.

El ejemplo más concreto de esa estética es justamente ‘Lance’: en sus poco más de ocho minutos, la canción que da nombre al disco muta bruscamente de un sonido ameno y pop a uno instrumental, denso y lleno de capas en el que Diego Antimán, el tecladista que se sumó en 2016 al grupo que completan Ignacio Castillo (guitarra) y José Mazurett (batería), fue fundamental.

-Simón: Generalmente llego con ideas más o menos chicas a la banda y se van armando. En el “Nonato Coo” quizás tenía hueás un poco más resueltas, pero a este llegué así no más. Siento que habían temas que estaban muy armados, como ‘Contigo’ o ‘Flores, Labios, Dedos’, pero hubo otros temas que son muy banda, como ‘Lance’. ‘Lance’ tomó la dirección que tomo porque el Diego empezó a meter mano y sugirió un par de cambios, y ahí el tema se armó. Yo tenía sólo la primera parte y de ahí no sabía mucho qué hacer. Sabía que quería repetir algo del tema pero no sabía qué, y el Diego propuso desarrollar más ese ruido y terminó siendo una hueá épica.

-¿De dónde salió el carácter de esas canciones?

-S: Es que es una dinámica que cachamos que nos gustaba caleta; un recurso que nos gusta mucho explotar. Y claro, las canciones igual tomaron ese carácter. Nosotros sentimos que son más tristes que las del “Nonato”. Las temáticas son distintas: ya no habla de lugares.

-No es tan romántico en ese sentido.

-S: Yo diría que es más romántico por lo mismo.

-Blondi: Es más etéreo.

-Pero no tiene eso de la identidad de un lugar, que fue algo que marcó mucho a “Nonato Coo”.

-S: Sí po, que eso se dio igual medio de casualidad porque eran las problemáticas que pasaban por mi cabeza, las reflexiones que tenía en ese momento. Ahora tenía la cabeza ocupada en otras hueás, la estaba pasando más mal.

-¿Personalmente?

-S: Sí, sí. Las canciones igual hablan harto de quiebres de relaciones. No sólo de relaciones amorosas. Todos en la banda pasamos por momentos así. Si bien yo hacía las canciones y las letras, a los cabros les resultaba súper fácil empatizar con eso porque estaban pasando por hueás parecidas, momentos parecidos.

-B: Por eso aparece tanto el recurso del noise en el disco. Todos tendíamos pa allá de alguna forma.

-S: Sí, porque quizás todos teníamos rabia, nos sentíamos medio frustrados con algunas cosas. Por eso terminamos tocando más fuerte y haciendo más ruido.

-¿Cuáles eran esas cosas que les daban rabia?

-S: Relaciones personales.

-B: Sí, yo creo que cada uno por su lado estaba medio pa la cagá.

-S: Todos habíamos terminado relaciones, entonces obvio que ahora mirándolo en retrospectiva nos damos cuenta que tiene mucho que ver con eso.

-Las letras también tienen mucho de eso, de términos.

-S: Sí po. Yo terminé una relación súper larga y la terminé en un momento en que ya estábamos trabajando en el disco. Soy malo para hacer letras y por eso siempre las hago después, pero igual me hacía sentido que las letras hablaran de eso, porque al igual que la música, son hueás que en un momento de la canción pueden ser súper directas y de repente el significado se va y se transforma en una hueá etérea y ya no sabís de qué está hablando. Siento que es el mismo recurso de la música que se aplica a las letras.

ELLA HABLA

Cuando Simón volvió a Chile luego de tres meses en Europa, el escenario estaba cambiando. En noviembre, POTQ comenzó a publicar “Cuando ella habla escucho la revolución”, un conjunto de reportajes que revelaron una serie de acusaciones de acoso contra músicos y productores relacionados a la escena de la que Niños del Cerro era parte.

Fue el comienzo de la transformación de un circuito tras la cual no sólo se desintegraron bandas, sino también Piloto, el sello que había albergado el trabajo de Niños del Cerro y el de varios de los grupos más relevantes de ese periodo (Patio Solar, ECSDLQHP, Los Valentina).

Los cambios trajeron más cambios: en enero de este año el quinteto fichó por Quemasucabeza, etiqueta que editó “Lance” y que luego de llevar a la banda a España a tocar en Primavera Sound, los acompañará en otros proyectos como una gira que entre octubre y noviembre los llevará a Argentina, Perú y México.

“Se ha agilizado todo. Nosotros tenemos la misma energía de antes pero ellos tienen las herramientas, las estructuras; saben el cómo. Yo creo que eso es lo más importante”, explica Campusano.

NIÑOS DEL CERRO - PILOTO - FOTOS POR MILA BELÉN-5836

Foto: Mila Belén

-¿Cómo fue que se dio el acercamiento con el sello?

-S: El primer acercamiento fue el Neutral del 2016, nos escribieron para invitarnos. Estuvo todo muy bacán, pero quedó ahí. Y claro, el momento de este año en el que estaba todo cambiando, en el que toda esta energía se estaba transformando, Piloto estaba en nada y nosotros ya estábamos con muchos proyectos. Entonces fue como “hueón pa dónde nos llevamos esto que tenemos entre manos y que igual está bueno”. El primer nombre que salió fue el de Quemasucabeza. Los contactamos una tarde, nos respondieron al tiro y al día siguiente ya nos estábamos reuniendo.

-Fuera de eso, ¿cómo están ustedes con todos los cambios del año pasado? Es fuerte todo lo que pasó.

-S: Todo se desarmó, pero igual tomó otros caminos. No fue como que desapareció por completo. Hay bandas que sí, desaparecieron, pero toda esa gente, toda esa energía ahora están en otra, están en otros lados. Y en el caso particular de Piloto pasó que toda la gente que estaba trabajando más en el sello en ese momento fue la que se vio involucrada en estas polémicas. Entonces igual es complejo manejarlo.

-¿Les afectó que todo lo que estaba pasando hasta entonces se acabara?

-S: Sí po, fue súper triste que haya sido de esta forma y que haya terminado por esos motivos. Quizás cualquier otra hueá hubiese sido mejor, las bandas se podrían haber separado por cualquier otra cosa. Lo bueno es que esto puso un tema sobre la mesa, fue algo que estaba pasando en todo el mundo y está bien, ¿cachay? El otro día nos preguntaban que sentíamos de ser una de las pocas bandas que no se ha visto envuelta en estas polémicas. Y me acuerdo que el Nacho respondió una hueá muy inteligente: dijo que no es una gracia, ni cagando es algo bacán; es algo que tiene que ser no más. Debería ser la norma no caer en ese tipo de conductas violentas. No es chistoso ni algo para destacar.

-¿Cómo se sitúan ustedes frente al tema de los acosos?

-B: Igual nosotros hemos decidido no tomar una postura tan activa como pronunciarnos o hacer un comunicado de la hueá porque igual sentimos que somos parte del problema. Si al final del día igual somos cinco varones heterosexuales de clase media. Lo que pasa es que hay una parte de la sociedad que no está teniendo su voz y tratar de meter la cuchara cuando no nos corresponde es más lo que resta que lo que suma.

-S: Es que no le sirve a nadie. Salir como Alex Anwandter a tirar palos no ayuda en nada. Para que apuntar a todos diciendo que tuvieron actitudes machistas; hueón, a quién le importa. Eso no soluciona nada, siento que lo único importante es escuchar los testimonios no más y sacar las lecciones que se tengan que sacar.

-B: Claro, reflexionar y hacer los cambios para contigo.

-S: Claro, pero siento que no es una pega que tiene que ver directamente con nosotros como agrupación. A nosotros no nos corresponde, nos corresponde apañar de otras formas no más. No ser la cara de nada.

-B: Corresponde apañar y, en parte, hacerse al lado. Igual se han creado instancias y discusiones bacanes en torno al tema, gestado igual desde el nicho periodístico de POTQ, ha sido productivo.

-S: Sí po, se armó la Red Muchacha y han salido hueás súper positivas de esto. Ruidosa también tomó más fuerza. Son cosas la raja y a nadie le sirve que salgan los Niños del Cerro diciendo “oye, esto es lo correcto”. No, hueón, cállate.

-¿Sintieron en algún momento que el proyecto perdió fuerza? La escena en sí se ha ido muy para abajo.

-S: Sí po. En el caso de nosotros, no. Cuando llegué del viaje volvimos a tocar y estaba todo más o menos bien. Había menos bandas, menos bandas con las que tocar, menos caras que solíamos ver, y nosotros mismos también dejamos de ir a tantas tocatas, la energía cambió mucho. Pero también hay gente nueva, hay otras hueás interesantes pasando, nosotros mismos estamos envueltos en un proyecto, entonces es bacán la hueá. Es distinto, se transformó. No fue como que había una generación y cagó, sino que se transformó no más.

-Ustedes son de los pocos que siguen.

-S: Igual sabemos que todo esto es fruto del trabajo que hemos venido haciendo en todo este tiempo.

-B: O sea, queremos pensar que no es tanto un golpe de suerte.

Fotos: Mila Belén


Periodista. Director de Melómanos Magazine (@ignaciosilvva).

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